Yabloko denuncia presiones contra sus observadores en las elecciones legislativas rusas
El partido liberal Yabloko acusa a la CEC de bloquear a sus observadores en al menos veinte regiones del país.

El viernes arrancó el comicio legislativo en Rusia, una votación que se extenderá hasta el domingo. En medio de la campaña, el partido liberal Yabloko lanzó una dura denuncia contra la Comisión Electoral Central (CEC), alegando que sus observadores fueron objeto de presiones que limitaron el control ciudadano en al menos veinte regiones del país.
Obstáculos y citaciones policiales a los observadores
El dirigente del partido, Nikolái Ribakov, sostuvo que los representantes de Yabloko fueron rechazados en varios colegios electorales, se les negó el acceso a las mesas de voto y, en varios casos, recibieron citaciones de la policía antes de iniciar la jornada. «Los intentos de obstaculizar el trabajo legítimo de los observadores vulneran los derechos de ciudadanos y candidatos», afirmó Ribakov, exigiendo una respuesta inmediata de la CEC.
Seguridad armada en los centros de votación
En Moscú, efectivos armados con metralletas custodiaron tanto el interior como el exterior de numerosos locales de votación. La medida coincidió con una noche de ataques con drones sobre la parte europea de Rusia, lo que aumentó la tensión y reforzó la sensación de que el proceso electoral se desarrollaba bajo un fuerte control estatal.
Yabloko y su exclusión del padrón electoral
Yabloko, la única fuerza política que mantiene una postura abierta contra la invasión a Ucrania, fue excluido de la lista de partidos que pueden presentar candidatos a la Duma. La exclusión se confirmó tras una sentencia del Tribunal Supremo de Rusia en agosto, que aceptó la denuncia del partido ultraconservador Rodina por supuesta financiación irregular y contactos con el exterior. En las últimas elecciones el liberal obtuvo alrededor de 750.000 votos, poco más del 1 % del padrón.
Repercusión en la jornada presidencial y la mirada internacional
Mientras tanto, el presidente Vladimir Putin ejerció su voto por internet, en una jornada marcada por una baja participación —21,58 % a las 18:00 en Moscú— y por el despliegue de seguridad. La CEC, encabezada por Ela Pamfílova, negó la existencia de ciberataques que comprometieran los servidores electorales, aunque el grupo de hackers CikLeak aseguró haber accedido a la base de datos y criticó la opacidad del sistema de voto electrónico.
Perspectivas de analistas y la oposición
Los sondeos oficiales sitúan a Rusia Unida entre el 33 % y el 37 % de intención de voto, mientras fuentes independientes lo reducen a cerca del 25 %. Los analistas esperan que el partido del Kremlin alcance alrededor del 50 % del total, y que varios partidos, entre ellos los comunistas, ingresen al Parlamento. La exclusión de Yabloko reduce la competencia y limita la discusión de temas sensibles como la guerra en Ucrania y sus efectos internos.
Ante la denuncia, la CEC prometió que las votaciones seguirían su curso sin interferencias y pidió a la ciudadanía acudir a las urnas, preferentemente el último día del comicio, para evitar supuestas manipulaciones. La situación pone de relieve la estrecha relación entre el aparato estatal y el proceso electoral, y abre un nuevo capítulo en la lucha de la oposición por mantener espacios de observación y control en un entorno cada vez más restrictivo.
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