Salud

El aroma a chocolate impulsa tus repeticiones: lo que revela la Universidad Malaya

Un estudio malayo muestra que el perfume del cacao eleva la fuerza en la sala de gimnasio

El experimento de la Universidad Malaya

Un equipo de investigadores de la Universidad Malaya ideó una prueba sencilla pero con resultados que sorprenden a cualquier fanático del gym. Reclutaron a jóvenes deportistas, todos varones entre 20 y 30 años con un nivel de entrenamiento medio, y los hicieron trabajar en extensiones de piernas después de ayunar diez horas. Cada participante realizó tres series aleatorias, oliendo antes de cada una de ellas un vaso con chocolate negro (90% cacao), chocolate con leche (60% cacao) o simplemente agua, que sirvió como control.

El procedimiento fue idéntico en cada ronda: el aroma se percibía justo antes de iniciar la serie y, entre series, se volvía a presentar. Al finalizar, los sujetos completaron un breve cuestionario donde expresaban su nivel de hambre y las sensaciones que les provocó el olor.

Resultados: más repeticiones con chocolate negro y con leche

Los números hablan por sí mismos. Cuando el olor era agua, los atletas lograron la menor cantidad de repeticiones. Con el perfume de chocolate negro, la media se disparó en 18 repeticiones extra; con el chocolate con leche, la mejora fue de 9 repeticiones adicionales respecto al control. No se trata de un salto milagroso, pero sí de una diferencia que cualquier gimnasta nota en el espejo.

Curiosamente, los que olieron chocolate negro reportaron sentirse más saciados, aunque describieron el aroma como poco agradable. En cambio, el chocolate con leche resultó muy placentero, pero no generó sensación de saciedad. La dualidad sugiere que tanto la percepción de plenitud como el placer olfativo pueden jugar a favor del rendimiento.

¿Por qué funciona el aroma?

Los científicos no pueden afirmar con certeza la causa, pero proponen que el cerebro asocia olores familiares y agradables con mecanismos que favorecen el esfuerzo físico. El cacao negro, al activar áreas vinculadas a la saciedad, podría “engañar” al organismo haciéndolo sentir lleno y con energía disponible para seguir empujando la carga.

Por otro lado, el chocolate con leche estimularía regiones emocionales, generando una sensación de bienestar que motiva a continuar la serie, como si la recompensa olfativa impulsara la voluntad de terminar el set.

Limitaciones y preguntas abiertas

El estudio tiene sus restricciones. Sólo se analizó a 23 hombres jóvenes, lo que dificulta extrapolar los hallazgos a mujeres, adultos mayores o a deportistas con otro nivel de entrenamiento. Además, el grupo de control olió agua, un líquido prácticamente inodoro, lo que pudo haber alertado a los participantes de que estaban en la fase de placebo y haber introducido un sesgo de expectativa.

Otro punto pendiente es la ausencia de mediciones neurobiológicas: no se evaluaron niveles hormonales ni se realizaron resonancias magnéticas para observar la actividad cerebral. Sin esos datos, la explicación sigue siendo especulativa y abre la puerta a nuevas investigaciones.

Qué hacer con la información

La creatina sigue siendo el suplemento con mayor respaldo científico para mejorar la fuerza, pero oler una barra de chocolate entre series no cuesta nada y, según este experimento, podría aportar un empujón extra. Si sos de los que disfrutan del perfume del cacao, probá llevar una barra a la bolsa del gym y olfatearla antes de cada serie; capaz te conviertas en la curiosidad del salón.

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