Tras la polémica por la FFE, Infantino abrió el diálogo para reformar la FIFA

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, abrió la puerta a discutir una reforma de la estructura de gobierno del organismo que conduce el fútbol mundial. El dirigente envió una carta a los integrantes del Consejo de la FIFA y a los presidentes de las 211 asociaciones miembro, en la que planteó dos mecanismos para revisar y fortalecer los procesos de toma de decisiones.
Las propuestas aparecen después de la polémica generada por la FIFA Forward Enterprise (FFE), un proyecto que finalmente fue retirado y que contemplaba la incorporación de inversión privada a una sociedad vinculada a las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA.
Infantino reconoció que la iniciativa generó preocupación al hacerse pública antes de completar el proceso institucional correspondiente. Según explicó, la FFE nunca llegó a convertirse en una decisión definitiva y quedó descartada antes de ser presentada formalmente al Consejo y a las asociaciones miembro.
De cara a la reunión del Consejo de la FIFA del próximo 15 de octubre, Infantino planteó dos caminos concretos: el primero consiste en consultar al Consejo sobre la posibilidad de encargar una revisión externa e independiente del actual marco de gobernanza de la FIFA, especialmente en lo referido al tratamiento de las principales iniciativas estratégicas. El objetivo sería detectar posibles modificaciones y elaborar recomendaciones para mejorar el funcionamiento institucional.
El segundo punto propone establecer una consulta directa, estructurada y con un plazo determinado con las confederaciones, las asociaciones miembro y otros actores relacionados con el fútbol.
La intención es recibir propuestas específicas sobre la participación de los distintos organismos en las decisiones, los roles del presidente, el Bureau, el Consejo y el Congreso, además de mecanismos destinados a reforzar la transparencia, la participación y la rendición de cuentas en las grandes decisiones estratégicas.
Infantino también sostuvo que los procesos democráticos, la independencia y la autoridad deportiva de la FIFA no estuvieron ni estarán en venta.
EL ANTECEDENTE DE LA FIFA FORWARD ENTERPRISE
El debate sobre la gobernanza se produce luego de que trascendiera el proyecto de la FIFA Forward Enterprise, que contemplaba la creación de una estructura comercial a la que podrían incorporarse inversores privados.
La propuesta, que fue retirada antes de completar las instancias formales de aprobación, había generado cuestionamientos entre distintos sectores del fútbol internacional. De acuerdo con lo informado sobre el proyecto, se analizaba la posibilidad de vender una participación del 20% por unos USD 4.200 millones.
Infantino defendió que aquella iniciativa seguía siendo solamente una propuesta y que, para avanzar, necesitaba la aprobación correspondiente del Consejo y de las asociaciones miembro. En su carta, reconoció que su difusión anticipada “causó preocupación y dio la impresión de que ya se habían tomado decisiones”, algo que negó.
El presidente de FIFA remarcó además que el retiro de la FFE no modifica la intención de buscar nuevas formas de generar recursos para reinvertirlos en el desarrollo del fútbol.
LA FIFA, BAJO PRESIÓN
La decisión de abrir ahora un debate sobre la gobernanza llega en un momento de presión sobre Infantino. En las últimas semanas, distintos dirigentes del fútbol internacional reclamaron mayor transparencia en torno al proyecto FFE y solicitaron revisiones independientes.
Además, la UEFA y la CONCACAF han planteado públicamente distintas cuestiones vinculadas con las reservas y la distribución de recursos de FIFA. El escenario se suma a los cuestionamientos institucionales que surgieron después de conocerse el proyecto de inversión privada.
En paralelo, Infantino mantiene su intención de competir por un nuevo mandato. La elección presidencial está prevista para marzo de 2027 y, hasta el momento, continúa siendo el único candidato oficial, con plazo hasta el 18 de noviembre para que puedan presentarse nuevas postulaciones.
Así, el Consejo de la FIFA tendrá ahora la posibilidad de analizar una revisión independiente de la gobernanza y una consulta amplia con las asociaciones miembro. Las propuestas serán uno de los temas que estarán sobre la mesa en la reunión del 15 de octubre, en un contexto marcado por el debate sobre cómo se toman las grandes decisiones dentro del organismo.





