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Bandas brasileñas convierten Uruguay en nuevo campo de entrenamiento criminal

El PCC y Os Manos amplían su control desde la frontera hasta los penales cordobeses

Bandas brasileñas convierten Uruguay en nuevo campo de entrenamiento criminal

Montevideo, 22/09/2026 – El Ministerio del Interior presentó ante el Mercosur un informe de inteligencia que denuncia la existencia de una «escuela criminal» operada por organizaciones brasileñas dentro del territorio uruguayo. Según el documento, el Primer Comando Capital (PCC) y la facción fronteriza Os Manos están replicando sus tácticas de control y contrabando tanto en cárceles como en barrios de la zona norte del país.

El PCC se consolida como la mayor amenaza en los penales uruguayos

El cuerpo de seguridad indica que 51 internos vinculados al PCC forman la agrupación criminal brasileña más numerosa en Uruguay. Desde 2023 la Policía Nacional mantiene una vigilancia constante; la alerta se disparó en mayo pasado cuando una requisa en el penal considerado el más peligroso del país dio con un celular que albergaba un grupo de WhatsApp llamado «Sistema do Uruguay». Ocho reclusos intercambiaban coordenadas, códigos internos y zonas de influencia, tanto dentro como fuera de los muros.

Ese mismo canal de mensajería sirvió para descubrir el plan de varios integrantes del PCC de cavar un túnel bajo un banco en febrero de este año. La trama quedó frustrada antes de que se ejecutara, pero dejó en evidencia la capacidad operativa de la organización dentro del sistema penitenciario.

Os Manos y la expansión de la frontera del crimen

Os Manos, la facción más grande de Río Grande do Sul, tomó el control de la frontera con Brasil en 2017 tras una sangrienta disputa con Bala Na Cara. Desde entonces, la banda ha estrechado lazos con Uruguay, concentrando su presencia en Rivera y marcando a sus miembros con tatuajes de diamante que facilitan la identificación.

El informe del Ministerio del Interior señala que, de los 190 brasileños recluidos, 19 pertenecen a Os Manos. La zona de mayor influencia se extiende a lo largo de los pasos fronterizos de Rivera, Santana do Livramento, Aceguá y Chuy, donde pequeñas agrupaciones locales adoptan la lógica operativa del grupo, replicando sus métodos de extorsión y tráfico de drogas.

Otros grupos y la diversificación del delito

Además del PCC y Os Manos, el documento menciona la presencia de 9 miembros del Primer Comando da Fronteira (PCF), 7 de Os Tauras y 2 de Bala Na Cara. El PCF, detectado por primera vez en 2025, ha comenzado a operar más allá de la frontera, llegando a barrios de Montevideo como Manga, Nuevo Capra y Los Sueños, y extendiéndose a Maldonado.

En 2022 una inspección en la cárcel de Las Rosas, en Maldonado, descubrió más de 2.200 kilos de cocaína ocultos en ladrillos con el logo del PCF y dentro del pulmón de una estufa a leña, demostrando la sofisticación del contrabando que estas organizaciones manejan.

Impacto social y respuesta institucional

Uruguay alberga cerca de 17.000 privados de libertad, de los cuales 420 son extranjeros; 190 de ellos son brasileños y 88 forman parte de organizaciones criminales. Aunque hasta el momento no se han detectado operaciones directas de estas bandas dentro de los penales, la Policía advierte que la dinámica fronteriza repercute directamente en la seguridad interna.

Las autoridades han intensificado la vigilancia en los puntos críticos de la frontera y reforzado los controles de comunicaciones en los centros penitenciarios, con la esperanza de cortar la cadena de mando que alimenta la «escuela criminal». La estrategia incluye operativos conjuntos con fuerzas brasileñas y la instalación de equipos de interceptación de señal en los pasos fronterizos más transitados.

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