Fue campeón con San Lorenzo y Boca, jugó con Maradona y ahora busca trabajo como DT

Pasó por dos grandes del fútbol argentino como Boca y San Lorenzo, festejó títulos y compartió vestuario con nombres que dejaron una marca profunda en el deporte nacional. Sin embargo, después de recorrer una extensa carrera como futbolista y entrenador, hoy atraviesa una etapa diferente porque está fuera del circuito profesional y busca una nueva oportunidad para volver a trabajar.
El protagonista de esa historia es Luis Medero, exdefensor surgido de las inferiores xeneizes que se instaló en Santa Fe y mantiene como prioridad continuar ligado al fútbol. En una entrevista con Infobae, explicó que su última experiencia como entrenador fue en Dock Sud, hace aproximadamente dos años, y que desde entonces realizó el curso de director deportivo para ampliar sus posibilidades laborales.
Su vínculo con Boca comenzó cuando tenía 10 años. Después de atravesar todas las divisiones juveniles, debutó en Primera en 1992, nada menos que en un Superclásico frente a River. Aquella temporada integró el plantel que terminó consagrándose campeón, rodeado de futbolistas experimentados como Alberto Márcico, Juan Simón, Blas Giunta y Carlos Navarro Montoya.
Más adelante, Medero compartió equipo con Diego Maradona y Claudio Caniggia durante el ciclo de Carlos Bilardo. De aquella convivencia conserva recuerdos especiales y hasta una camiseta del astro argentino. “No me la regaló, yo fui y se la saqué al utilero”, recordó sobre la prenda que guardó después de un partido.
Su carrera también lo llevó a Colón y posteriormente a San Lorenzo. En el club de Boedo sufrió una lesión que lo mantuvo siete meses afuera, pero formó parte de los ciclos de Manuel Pellegrini y Rubén Insúa e integró el proceso que terminó con la conquista de la Copa Sudamericana.
EL PRESENTE DE LUIS MEDERO
Tras retirarse, la transición hacia una vida sin competencia profesional resultó compleja. Medero reconoció que el cambio le produjo un fuerte impacto emocional. “Vos cuando dejas de jugar, al otro día ya no te llamó nadie más. Salvo tus amigos de siempre”, explicó al describir el silencio que encontró una vez terminada su etapa como futbolista.
También admitió que esa etapa estuvo marcada por un bajón anímico y por la dificultad de encontrar un rumbo laboral inmediato. Un año después consiguió ingresar al cuerpo técnico de la CAI de Comodoro Rivadavia, experiencia que le permitió iniciar su recorrido como entrenador y recuperar una rutina ligada al fútbol que fue interrumpida hace 2 años con su último paso por El Docke.
Ahora pretende volver. “Estoy en Santa Fe, me radiqué acá. Me casé con una señora santafecina. Y voy seguido a Buenos Aires, pero nada, esperando trabajar, entrar en el circuito otra vez”, señaló.
Su intención sigue siendo desarrollarse dentro del fútbol. No construyó una actividad paralela y apuesta a aprovechar la experiencia reunida durante décadas entre vestuarios, canchas y cuerpos técnicos.





