El consorcio del Maracaná volvió a apelar y la vuelta entre Vasco da Gama y Boca no tiene estadio confirmado

La revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana entre Vasco da Gama y Boca sigue envuelta en incertidumbre y, por ahora, no tiene un estadio confirmado. El conflicto por el uso del Maracaná sumó un nuevo capítulo: el consorcio conformado por Flamengo y Fluminense volvió a presentarse ante el Tribunal Supremo de Justicia de Brasil para solicitar que se dé marcha atrás con la decisión de disputar allí el encuentro.
Ante esta situación, la CONMEBOL tiene la potestad de designar una nueva sede. Entre las alternativas aparece la posibilidad de mantener el partido en otro estadio de Río de Janeiro, trasladarlo a otra ciudad brasileña o elegir un escenario neutral fuera de Brasil, tal como adelantó Doble Amarilla.
Mientras se resuelve la disputa, el interés por la revancha no deja de crecer: los aproximadamente 60.000 boletos destinados a los hinchas del Vasco da Gama ya se encuentran agotados.
El consorcio presentó un recurso de suspensión de seguridad, que deberá ser analizado por el presidente de la Corte, el ministro Luis Felipe Salomão. El magistrado es tío de Paulo Salomão, quien dejó el cargo de vicepresidente general de la gestión de Pedrinho en Vasco da Gama a fines del año pasado. La presentación quedó a consideración de la Justicia.
LA DISPUTA JUDICIAL POR EL MARACANÁ PODRÍA TRASLADAR EL PARTIDO A OTRO PAÍS
En las últimas horas, la CONMEBOL les comunicó al Vasco y a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) que, si una nueva resolución judicial prohíbe el uso del Maracaná, el encuentro se puede trasladar a otro estadio. De esta manera, según indica el reglamento de la competición, la continuidad del conflicto podría sacar la revancha del territorio brasileño si la organización lo cree necesario.
La incertidumbre se explica por el conflicto judicial entre Vasco da Gama y el Consorcio Fla-Flu, encargado de la administración del Maracaná. En los últimos días, ambas partes obtuvieron resoluciones favorables en distintas instancias, lo que generó cambios en el panorama hasta la decisión conocida este martes, que volvió a habilitar al conjunto carioca a utilizar el estadio.
La definición final dependerá de que no aparezca un nuevo impedimento judicial. Mientras tanto, la CONMEBOL mantiene al Maracaná como sede oficial y el Vasco deberá afrontar los costos del encuentro, incluso si una eventual modificación obliga a trasladarlo a otro escenario.





