El Papa León XIV avanza sin sobresaltos en su recuperación tras la cirugía pulmonar
El pontífice se levanta sin problemas y retoma sus actividades mientras el Vaticano vigila su evolución.

El pontífice León XIV se levantó esta madrugada en el Policlínico Gemelli de Roma sin dificultades y tomó el desayuno con la misma normalidad que antes de la operación, según fuentes vaticanas. La intervención, realizada el martes pasado, consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho para tratar un adenocarcinoma.
Una noche tranquila en el Gemelli
Los cirujanos Luigi Carbone y Stefano Margaritora describieron la evolución posoperatoria como dentro de los parámetros esperados. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax mostraron valores normales, lo que permite al papa iniciar la fase de movilización temprana.
Primeras actividades y fisioterapia
Desde el miércoles, León XIV empezó a caminar por los pasillos del hospital y a seguir una rutina de fisioterapia respiratoria diseñada para recuperar la capacidad pulmonar. Por la tarde, el pontífice celebró una misa en una sala habilitada en la décima planta, alejada del apartamento papal y de la capilla que están en obras de reestructuración.
Impacto en la agenda del Vaticano
El Vaticano anunció que la internación podría extenderse una semana más y suspendió la agenda oficial del papa hasta el 20 de octubre. Hasta el momento no se han comunicado tratamientos adicionales, aunque los análisis moleculares de los tejidos extraídos podrían definir la necesidad de terapias complementarias.
Reacciones de especialistas y comparaciones históricas
El teólogo Massimo Faggioli, de la Universidad de Villanova, señaló que la hospitalización pone en tela de juicio las expectativas depositadas en el pontificado de León XIV, elegido a los 69 años como una apuesta de estabilidad institucional. Comparó la situación con la de sus predecesores: el Papa Francisco, operado de parte del pulmón a los 76 años, y Benedicto XVI, que renunció a los 78 por motivos de salud.
Faggioli recordó que el tipo de cáncer diagnosticado ofrece el mejor pronóstico dentro de su categoría y que una recuperación completa podría reforzar la proyección global del pontífice. “El misticismo del superviviente está muy arraigado en nuestra cultura”, comentó, subrayando la carga simbólica que una sanación plena tendría para la Iglesia.
En la medida que avanza la recuperación, el Vaticano sigue monitoreando de cerca los indicadores médicos y mantiene informada a la comunidad católica mundial, mientras la población de Córdoba y el resto de Argentina siguen la noticia con la misma atención que se presta a cualquier movida de salud de relevancia internacional.
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