Es goleador de la Primera Nacional pero antes trabajó en la construcción y casi deja el fútbol

El fútbol argentino está lleno de historias de perseverancia y superación, pero pocas tienen la fuerza de la de Franco Fagúndez. Hoy convertido en el gran artillero de Deportivo Morón y una de las máximas figuras de la Primera Nacional, el atacante uruguayo tuvo que atravesar momentos de profunda incertidumbre y sacrificio antes de ganarse el aplauso de la multitud en el Estadio Nuevo Francisco Urbano.
Mucho antes de gritar goles decisivos y convertirse en el referente ofensivo del “Gallito”, el camino de Fagúndez estuvo repleto de obstáculos. Ante la falta de oportunidades en el inicio de su carrera y las dificultades económicas, debió alternar las canchas con duras jornadas de trabajo en la construcción.
La idea de colgar los botines y abandonar el sueño de ser futbolista rondó de manera seria por su cabeza en más de una ocasión. Sin embargo, el deseo de triunfar con la pelota pudo más que la resignación. Con una resiliencia admirable, mantuvo la disciplina y continuó peleando por una oportunidad en el fútbol. Su llegada a Morón marcó el gran punto de inflexión: en el conjunto
del oeste del Gran Buenos Aires encontró la confianza, la continuidad y el escenario ideal para hacer estallar todo su repertorio goleador.
QUIÉN ES FRANCO FAGÚNDEZ
En 2022, el delantero uruguayo alternaba los partidos en la liga amateur con River de Junín junto a su empleo formal en una empresa de construcción y los repartos en la rotisería de su padre. Luego de quedar libre en las inferiores de Sarmiento de Junín y sin margen en Nacional ni en Paysandú, el fútbol profesional parecía una etapa superada.
No obstante, sus goles en La Loba encendieron la chispa. Tras breves pasos por Sportivo Peñarol de San Juan y El Linqueño en el Federal A, dio el salto decisivo en 2023 al fichar por Estudiantes de Buenos Aires. Fue en ese período cuando vivió un gesto inolvidable: tras un amistoso frente a Boca, su coterráneo Miguel Merentiel se enteró de sus carencias y le regaló botines y vestimenta deportiva.
Su proceso de crecimiento continuó en Primera División con Deportivo Riestra, donde adquirió conceptos tácticos de élite. Sin embargo, su consagración definitiva se dio con la camiseta de Deportivo Morón bajo la guía técnica de Walter Otta. Convertido en el máximo goleador de la Primera Nacional, Fagúndez registra 14 tantos y 9 asistencias en 31 presentaciones, transformando aquel pasado entre ladrillos y repartos en la base de un presente estelar.





