Intento de asesinato a Mussolini en Bolonia, 1926: el trágico destino del adolescente de 15 años
Un joven de quince años intentó matar al Duce durante un desfile en Bolonia y fue asesinado por la propia muchedumbre.

Intento de asesinato a Mussolini en Bolonia, 1926: el trágico destino del adolescente de 15 años
El 31 de octubre de 1926, en plena calle de Bolonia, el coche del “Duce” cruzó entre una muchedumbre que coreaba su nombre y agitaba banderas mientras la ciudad celebraba el cuatrienio de la Marcha sobre Roma. La escena, cargada de flores y gritos de alegría, se convirtió en una movida que acabaría en sangre.
El ambiente del desfile
Los boloneses, acompañados de tropas fascistas, llenaron la vía principal con una energía que rozaba lo delirante. Cada paso del automóvil era recibido con ovaciones, y el aire se impregnaba de perfume de rosas lanzadas al paso. El clima era de fiesta, pero también de una presión política que no dejaba respirar a nadie.
El intento del joven
Al reducir la velocidad para tomar una curva, un golpe seco resonó a la derecha del coche. El cronista del diario católico El Siglo Futuro, que cubría la marcha, describió haber visto a un chico de apenas quince años, plantado entre los cordones de las tropas y el vehículo, con la mano alzada como si fuera a disparar. Ese adolescente decidió, en medio del alboroto, intentar acabar con la vida del líder fascista.
La reacción del Duce
Mussolini percibió la amenaza al instante, pero en lugar de apartarse, se mantuvo firme. Con voz autoritaria preguntó si estaba herido; al recibir la respuesta de que no sentía nada, replicó con frialdad: «Nada, no es nada». Luego, sin perder la compostura, añadió: «Ahora calma y que nadie pierda la cabeza», intentando tranquilizar a la muchedumbre y evitar el pánico.
La violencia de la muchedumbre
El intento quedó frustrado, pero la reacción del público no tardó en tornarse letal. La gente, atrapada en la euforia del desfile, se volvió contra el adolescente que había levantado la mano. En cuestión de segundos, la muchedumbre lo atacó y el joven fue asesinado por la propia gente que celebraba la victoria fascista.
El testimonio del cronista
Al día siguiente, el reportero de El Siglo Futuro publicó una crónica que combina la descripción del fervor popular con la frialdad del “Duce” ante el peligro. Su relato, cargado de un tono laudatorio, muestra cómo Mussolini se mantuvo imperturbable mientras la muchedumbre, enloquecida por la pasión, tomó la justicia por su mano. El episodio quedó registrado como una de las sombras más dramáticas de los desfiles fascistas en la década de los veinte.
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