Mundo

Pedro Alliana asume la presidencia de Paraguay mientras se detiene a Santiago Peña

Alliana asume el poder en medio de la detención de Peña y la polémica del colapso del banco Ueno.

Pedro Alliana asume la presidencia de Paraguay mientras se detiene a Santiago Peña

Pedro Alliana juró este viernes como presidente de Paraguay en una ceremonia oficial en Asunción, justo cuando agentes de la policía ejecutaban la orden de detención contra su predecesor, Santiago Peña. El acto de juramentación marcó el inicio de una transición de poder que se dio en medio de una fuerte tensión institucional.

El Congreso destituye a Santiago Peña tras la crisis del Ueno Bank

Horas antes de la toma de posesión, la Cámara de Senadores aprobó el juicio político contra Peña, impulsado por el colapso del banco digital Ueno, que dejó a miles de usuarios sin acceso a sus cuentas y generó una ola de reclamos contra la gestión del gobierno. La destitución se formalizó con la mayoría requerida, dejando al país sin un mandatario en funciones y abriendo la puerta a la asunción de Alliana.

Detención domiciliaria del expresidente bajo vigilancia policial

La orden de detención fue cumplida en la residencia de Peña, donde la policía mantuvo una presencia constante para asegurar el cumplimiento del mandato judicial. Testigos y vecinos relataron la escena con una mezcla de asombro y preocupación, mientras la ciudadanía seguía el proceso a través de las redes sociales y los medios locales.

Protestas y reclamos en las principales ciudades

En Asunción, Encarnación y otras urbes surgieron concentraciones de manifestantes que expresaron su descontento ante la rapidez de la transición y la polémica alrededor del Ueno Bank. Los reclamos iban desde la exigencia de una investigación profunda del caso bancario hasta la demanda de garantías democráticas ante lo que muchos calificaron como una “jugada política” de último minuto.

Los retos que hereda Alliana

Con la bandera presidencial en mano, Alliana tiene el desafío de estabilizar una economía sacudida por la crisis bancaria y restaurar la confianza institucional. Los analistas advierten que la agenda de su gobierno deberá incluir reformas financieras, diálogo con los sectores afectados y una gestión que evite nuevos conflictos entre el poder legislativo y el ejecutivo.

Mientras tanto, la población sigue atenta a los desdoblamientos de esta movida, con la esperanza de que la nueva administración logre frenar la incertidumbre y devuelva la estabilidad que el país necesita para retomar el camino del desarrollo.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior