Juicio a los comuneros mapuches: La historia detrás del ataque incendiario que conmocionó a Chile
Juicio a los comuneros mapuches por el ataque incendiario al Molino Grollmus, un acto de terrorismo que conmocionó a Chile

Juicio a los comuneros mapuches: La historia detrás del ataque incendiario que conmocionó a Chile
El comienzo del juicio
En el Tribunal Oral de Cañete, ubicado a 630 kilómetros al sur de Santiago, dio inicio el juicio contra 21 comuneros mapuches, 19 adultos y 3 menores de edad, acusados del ataque incendiario al histórico Molino Grollmus en la comuna de Contulmo, ocurrido en agosto de 2022. Todos los acusados son miembros del grupo radical Resistencia Mapuche Lafkenche (RML).
El juicio, que se llevará a cabo en 37 audiencias telemáticas, busca acreditar los delitos de homicidio frustrado, incendio, disparos injustificados y robo con violencia. Los menores de edad enfrentan hasta 10 años de internación provisoria, mientras que los adultos arriesgan cadena perpetua.
La acusación presentará testimonios de 11 testigos protegidos
El Ministerio Público adelantó que presentará las declaraciones de 11 testigos protegidos en el transcurso del juicio. Estos testigos tendrán un papel fundamental en la acreditación de los delitos cometidos por los acusados.
El atentado fue planificado por el líder de la RML
Según consta en la carpeta investigativa, el atentado fue planificado por el líder de la RML, Federico Astete. El objetivo era el Molino Grollmus, declarado como Legado Patrimonial Arquitectónico por el Consejo de Monumentos Nacionales, construido en 1915 y que hasta antes del atentado funcionaba perfectamente realizando labores de molienda. Sus dueños son una conocida familia proveniente de colonos venidos de Suiza y Alemania.
El Molino Grollmus es un edificio histórico que ha sido declarado como patrimonio cultural de Chile. Su destrucción ha sido considerada un ataque a la cultura y la historia del país.
La reunión y el ataque
El grupo se reunió en la cancha de Antiquina, donde había mapuches y no mapuches cuyas edades fluctuaban entre los 47 y los 15 años, todos vecinos de las localidades cercanas de Tirúa y Cañete. Allí, según el testigo protegido MG7, se repartieron armas, fusiles, escopetas y pistolas, chalecos antibalas y algunos cascos.
El grupo procedió a incendiar primero la casa de unos vecinos y luego se dirigieron a la vivienda de Helmuth Grollmus Scherer, de 85 años, y su hijo Cristián Grollmus, provistos de armas de fuego larga y corta, y comenzaron a disparar de manera injustificada hacia el inmueble.
La violencia y sus consecuencias
Durante el ataque, otro grupo de imputados provisto de antorchas y líquido acelerante, procedió a iniciar diversos focos de incendio independientes entre sí en la leñera, el Molino y el museo familiar, resultando completamente destruidos. Los atacantes ingresaron entonces a otra vivienda colindante y arrastraron a Carlos Enrique Grollmus Thiele, de 79 años, al medio de la línea de fuego, utilizándolo como una especie de escudo humano, con el objeto de evitar la acción defensiva de don Helmutt y don Cristian.
A Grollmus Thiele le dispararon en las piernas, lo que provocaría luego la amputación de una de sus extremidades. El ataque fue considerado un acto de terrorismo y un ataque a la vida y la propiedad de los habitantes de la región.
El juicio contra los comuneros mapuches es un paso importante en la lucha contra la violencia y la inseguridad en la región. Esperamos que se haga justicia y que los responsables de este ataque sean condenados a las penas correspondientes.
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