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Quién es el mejor arquero de Boca de los últimos 10 años, según el Mono Navarro Montoya

Pocas voces poseen la legitimidad de Carlos Fernando Navarro Montoya para opinar sobre el arco de Boca. Quien fuera dueño del arco xeneize durante ocho años conoce al detalle la presión y las exigencias que implica esa responsabilidad. Por eso, al ser consultado sobre el rendimiento de los guardametas del club en el último decenio, el “Mono” no dudó en señalar a Esteban Andrada como el exponente más destacado.

Durante una entrevista exclusiva con ‘Planeta Boca Juniors’, el histórico arquero analizó a las distintas figuras que pasaron por La Bombonera y argumentó su preferencia por el mendocino: “Para mí el más completo… Andrada. Tenía muy buenas condiciones Andrada. Era un arquero de edad grande. Sacaba bien, tenía buena visión de juego. Me parece que técnicamente era el que más llenaba”.

La consideración de Navarro Montoya va más allá de las atajadas espectaculares o los penales salvados. Valora la solvencia técnica y la inteligencia táctica, virtudes que el ex Lanús exhibió con regularidad durante su paso por la institución entre 2018 y 2021. Su lectura para anticipar jugadas, el dominio de los centros y una puntería sobresaliente en los saques con el pie lo convirtieron en una pieza de absoluta garantía.

A pesar de que la última década contó con varios nombres de peso bajo los tres palos, la visión experta de un símbolo de Boca posiciona al portero con pasado en la Selección Argentina como el modelo de arquero más refinado, equilibrado y completo que lució los colores azul y oro en el último tiempo.

EL PASO DEL MONO NAVARRO MONTOYA POR BOCA

Dueño de un estilo revolucionario, personalidad arrolladora y un vestuario inconfundible, el “Mono” se transformó en un referente absoluto del club entre las décadas del 80 y 90.

A lo largo de su ciclo bajo los tres palos de La Bombonera, disputó un total de 80 partidos oficiales, convirtiéndose en el sostén defensivo del equipo en noches decisivas. Su solvencia técnica y capacidad para anticipar las jugadas le permitieron mantener 27 vallas invictas, una cifra de alto valor que refleja su enorme regularidad en el arco.

Su huella imborrable en la institución también se tradujo en conquistas colectivas. Con la camiseta azul y oro, ganó 5 títulos, entre ellos, la Recopa Sudamericana 1989 y el Torneo Apertura 1992, certamen que cortó una sequía de 11 años sin coronaciones locales.

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