Trump y la mandataria venezolana se encuentran en la ONU: un giro inesperado en la política petrolera
El primer cruce entre Trump y la mandataria venezolana en la ONU abre una nueva etapa en la relación energética y diplomática entre ambos países.

El martes, en la sede de la ONU en Nueva York, Donald Trump sostuvo una conversación informal con Delcy Rodríguez, la presidenta encargada de Venezuela, al margen de la Asamblea General. La Casa Blanca confirmó que se trata del primer cruce entre ambos mandatarios y que la cita cerró la agenda de Trump durante la Semana de Alto Nivel de la organización internacional.
Una charla sin protocolo
Según el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, el encuentro no se calificó como bilateral, sino como una conversación casual en el área de networking del recinto. En ese espacio, donde se cruzan jefes de Estado y representantes de organismos multilaterales, la ausencia de un protocolo rígido permitió a Trump y Rodríguez intercambiar ideas de forma directa, sin los formalismos habituales de la diplomacia tradicional.
El trasfondo energético
El punto de partida de la conversación está marcado por el acuerdo petrolero anunciado en agosto, que otorga a una compañía estadounidense participación en yacimientos venezolanos estimados en 65.000 millones de barriles. Washington presentó el pacto como la posibilidad de controlar una quinta parte de las reservas de crudo del país sudamericano, una movida que busca reactivar la industria petrolera venezolana y abrir una vía de ingresos para el régimen interino.
Delcy Rodríguez defendió el entendimiento como «un paso rumbo a una recuperación económica» y subrayó la necesidad de modernizar la infraestructura de extracción. Para Trump, la charla reforzó la postura de su administración de que Venezuela debe avanzar hacia elecciones libres, aunque sin fijar una fecha concreta.
Implicancias diplomáticas
El encuentro rompe una sequía de contactos oficiales entre Washington y Caracas que se prolongaba desde la breve reunión entre Barack Obama y Nicolás Maduro en la Cumbre de las Américas de 2015. Desde que la Casa Blanca reconoció al gobierno interino y restableció relaciones diplomáticas en 2023, la presión sobre el régimen de Maduro se ha intensificado, acompañada de sanciones y la captura de figuras vinculadas al crimen organizado, como el alias «El Ingeniero».
Human Rights Watch, tras reunirse con Rodríguez en Caracas, señaló una «pausa en la represión», pero advirtió que la apertura política sigue siendo limitada y que la comunidad internacional espera un calendario electoral claro.
El resto de la agenda de Trump en la ONU
Además de la conversación con Rodríguez, el presidente estadounidense mantuvo reuniones con el primer ministro británico Andy Burnham y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, y participó en un encuentro con dirigentes del Consejo de Cooperación del Golfo. Tras pronunciar su discurso ante la Asamblea General por la mañana, Trump asistió a una recepción con líderes internacionales antes de regresar a Washington.
La cita con la mandataria venezolana, aunque informal, dejó patente la intención de EE.UU. de consolidar una alianza estratégica basada en el petróleo, mientras mantiene la presión diplomática para que Venezuela vuelva a la senda democrática.
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