Tragedia en Duxbury: la psicosis posparto que cobró la vida de tres niños y el polémico juicio de Lindsay Clancy
Una familia de Massachusetts vive una pesadilla que reaviva el debate sobre la salud mental materna.

Tragedia en Duxbury: la psicosis posparto que cobró la vida de tres niños y el polémico juicio de Lindsay Clancy
El día que todo cambió
El martes 24 de enero de 2023, a las ocho de la mañana, Lindsay Clancy, de 32 años, salió de su casa en la calle Summer 47, Duxbury, Massachusetts, acompañada de su hija mayor, Cora, de cinco años. Tras una visita al pediatra, donde le recetó un laxante para el estreñimiento de la niña, regresó al hogar mientras su esposo, Patrick, de 35 años, se quedó a cargo de los dos niños menores: Dawson, de tres años, y el recién nacido Callan, de ocho meses.
Lindsay, enfermera de partos en licencia por maternidad, mantuvo el contacto con su marido a través de mensajes. A media tarde buscó en internet el medicamento para Cora y ordenó una cena a domicilio. A las 17:10 solicitó una ensalada para ella, risotto con vieiras y panceta para Patrick, y la comida para los niños.
Patrick salió a recoger el pedido y, al pasar por el living, vio a Dawson comiendo patitas de pollo. Le dio un beso a Cora y, sin percatarse, dejó la puerta del sótano abierta. En ese momento, Lindsay le pidió que pasara por la farmacia CVS a comprar el laxante líquido para Cora.
El colapso y la intervención de emergencias
El reloj marcó 17:38 cuando el Apple Watch de Lindsay dejó de registrar actividad. Cincuenta y cuatro minutos después, Patrick volvió a casa, encontró la cocina en silencio, las bolsas de comida y el paquete de la farmacia sobre la mesada, y sin respuesta al intentar contactar a su esposa.
Al subir al sótano descubrió una escena de horror: la ventana del dormitorio abierta, sangre en el piso y a Lindsay tirada en el jardín trasero, con cortes en las muñecas y una herida en el cuello. Entre sollozos, la madre dijo: “Intenté matarme”. Al preguntar por los niños, señaló que estaban en el sótano.
El 911 fue llamado de inmediato. La llamada de emergencia duró ocho minutos, tiempo en que los paramédicos llegaron, intentaron reanimar a los menores y los trasladaron a hospitales de la zona.
Diagnóstico de salud mental
En el hospital, los médicos describieron a Lindsay con lesiones graves en la columna cervical y torácica, múltiples fracturas y neumotórax bilateral, dejándola paralizada de la cintura para abajo. La psiquiatra forense Gregory Saathoff diagnosticó una psicosis posparto, acompañada de trastorno bipolar y alucinaciones, como la causa directa de los homicidios.
Antes del hecho, la madre había sido diagnosticada con trastorno de ansiedad generalizada y síntomas depresivos. La psicóloga que la atendía había recetado Zoloft, Ativan, Ambien, Remeron, Klonopin y Seroquel, sin lograr estabilizar su estado. En enero de 2023 había sido internada brevemente en el Hospital McLean y dada de alta pocos días antes de la tragedia.
El proceso judicial
El 7 de febrero de 2023, desde la cama del hospital, Lindsay se declaró no culpable, alegando responsabilidad mental limitada. Su defensa sostuvo que la psicosis posparto la incapacita penalmente. En septiembre de 2023, un gran jurado la acusó formalmente de tres homicidios. El juicio comenzó el 27 de julio de 2026 en el Tribunal Superior de Plymouth.
Durante la causa, el psiquiatra forense de la fiscalía describió el orden de los asesinatos y el médico forense confirmó signos de forcejeo en los niños. El jurado quedó dividido y, tras siete días de deliberación, el juez declaró nulo el juicio por falta de veredicto unánime. Lindsay volvió a la unidad psiquiátrica de Tewksbury, donde permanece bajo custodia sin fianza.
Repercusiones en la comunidad y el legado
El caso sacudió a Duxbury y a la opinión pública estadounidense. Patrick, que se mudó a Nueva York, creó una fundación para apoyar a familias con trastornos posparto y vendió la casa familiar por 675 000 dólares, destinando parte de la ganancia a una plaza infantil en memoria de sus hijos.
En entrevistas recientes, Patrick ha señalado que la enfermedad mental de su exesposa fue la causa del desastre y ha pedido mayor atención a la salud mental materna. La historia sigue abierta, mientras la defensa busca evitar un nuevo juicio y la comunidad reflexiona sobre los riesgos de una psicosis posparto sin el soporte adecuado.
Contexto sobre la psicosis posparto
La psicosis posparto es una condición rara pero extremadamente grave que puede aparecer en los primeros meses después del parto. Se caracteriza por alucinaciones, delirios y una pérdida de contacto con la realidad. Los expertos advierten que la detección temprana y el tratamiento inmediato son esenciales para evitar desenlaces trágicos.
En Estados Unidos, organizaciones como Postpartum Support International trabajan para sensibilizar a la población y a los profesionales de la salud sobre la necesidad de monitorear a las madres después del alumbramiento. El caso de Lindsay Clancy se ha convertido en un referente para impulsar políticas que garanticen recursos psicológicos adecuados y una red de apoyo más sólida.
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