Satélites constatan que la erupción de Anak Krakatau dejó a Sertung cubierta de ceniza en 30 días
Satélites revelan la rápida transformación de Sertung tras la erupción de Anak Krakatau.

El 8 de septiembre de 2026 los sensores del satélite Sentinel‑2 detectaron que la isla indonesia de Sertung, situada al oeste del volcán Anak Krakatau, perdió la mayor parte de su verdor en apenas un mes. La comparación con la imagen del 8 de agosto, cuando la isla estaba cubierta de una densa vegetación, muestra una transformación de tonos grises y ocres que corresponde a la capa de ceniza depositada tras la fuerte actividad eruptiva.
Una columna de ceniza que cambió el paisaje en cuestión de semanas
Al iniciar septiembre Anak Krakatau, que se eleva entre Java y Sumatra, lanzó columnas de material piroclástico que alcanzaron 6 000 metros al este y 15 000 metros al oeste. Los vientos transportaron la nube volcánica hasta Sertung, donde se asentó sobre la superficie, bloqueando la luz necesaria para la fotosíntesis y añadiendo peso a las ramas. En pocos días la señal verde que los satélites detectan desapareció, sustituyéndose por áreas de tonalidad grisácea que indican la presencia de ceniza.
Repercusiones inmediatas en la aviación y la salud pública
La misma ceniza que cubrió Sertung obligó a suspender temporalmente ocho aeropuertos de Java y Sumatra, provocando la cancelación de cerca de 3 000 vuelos. Las partículas, al elevarse hasta 15 000 metros, reducen la visibilidad y pueden dañar motores y componentes críticos de las aeronaves. En las zonas pobladas de Yakarta y Java Occidental la nube irritó vías respiratorias, ojos y piel, lo que llevó a autoridades locales a recomendar el uso de mascarillas y gafas de protección.
¿Qué implica la pérdida de vegetación para el ecosistema?
La ceniza volcánica afecta los ecosistemas de varias maneras. Al cubrir las hojas, impide la fotosíntesis; al acumularse sobre el suelo, modifica su composición química y su capacidad de retener agua. La rapidez con que desapareció la cubierta vegetal subraya la magnitud del disturbio. La recuperación dependerá de la cantidad de lluvia, del tipo de ceniza y de la resiliencia de las especies autóctonas. En islas pequeñas como Sertung, donde la vegetación constituye la mayor parte del territorio, cualquier alteración se vuelve rápidamente visible.
Historia volcánica y vigilancia desde el espacio
El nombre Anak Krakatau, “hijo de Krakatau”, rememora la catástrofe de 1883, cuando la erupción del volcán original generó tsunamis devastadores y alteró la atmósfera a nivel global. En diciembre de 2018 el colapso parcial de Anak Krakatau provocó otro tsunami que cobró al menos 430 vidas. Desde entonces la zona está bajo vigilancia intensiva: sensores sísmicos, mediciones de gases y observaciones satelitales se combinan para anticipar nuevos eventos. Las imágenes de Sentinel‑2 permiten seguir la evolución de la cubierta vegetal y los depósitos de ceniza sin que equipos de campo tengan que arriesgarse a entrar en áreas potencialmente peligrosas.
Perspectivas a corto plazo
Con el volcán aún activo, los próximos meses serán decisivos para determinar si la vegetación de Sertung logra recuperarse o si nuevas erupciones volverán a cubrir la isla. Las imágenes que continúen enviándose desde el espacio ofrecerán una ventana clara para medir esa recuperación y para planificar acciones de mitigación en una zona que, aunque pequeña, sigue bajo la atenta mirada de científicos y autoridades indonesias.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





