El presidente de Newell's prometió “ir hasta las últimas consecuencias” después del violento episodio con la policía en el club

“No terminó mal de casualidad”, recriminó Ignacio Boero, presidente de Newell’s, al referirse a los incidentes que se registraron dentro y fuera del estadio de la “Lepra” luego de los festejos multitudinarios de Rosario Central en el Monumento Histórico Nacional a la Bandera. El dirigente brindó una conferencia de prensa para dar a conocer la postura del club sobre lo ocurrido durante la noche del martes.
El conflicto se desencadenó cerca de las 21, cuando varios hinchas de Central que regresaban en sus vehículos de los festejos pasaron por las inmediaciones del Coloso Marcelo Bielsa y recibieron piedrazos. Ante esta situación, intervino la Policía, que ingresó al estadio, utilizó balas de goma y terminó con 12 personas detenidas, todas identificadas como hinchas de Newell’s.
“Hubo una provocación y apareció la violencia. Fue de afuera hacia adentro”, sostuvo Boero al explicar la versión de la institución. Y agregó: “Todos sabemos que había otro evento en la ciudad a 40 cuadras y nosotros no fuimos a provocar allá”. Según relató, los primeros incidentes comenzaron en la puerta del club y luego se trasladaron hacia avenida Pellegrini, una de las arterias que rodean el Parque Independencia.
El presidente de Newell’s también cuestionó el episodio en términos generales y dejó un mensaje contra la escalada de violencia entre las hinchadas. “Estas cosas están mal. Estas cargadas terminan mal y no puede pasar. Hay una escalada de violencia de la cual no vamos a ser parte”, afirmó.
Boero insistió además en que el club se encuentra dispuesto a defender a sus asociados mientras avanza la investigación. “Lo que pasó ayer se está investigando, nosotros vamos a defender a nuestros socios. No salió de adentro del club, era un día normal”, aseguró.
Y, en esa misma línea, expresó su solidaridad con quienes atravesaron una noche marcada por los enfrentamientos: “Primero que nada queremos solidarizarnos con todos aquellos que vivieron una jornada violenta. Nosotros no vinimos a eso al club […] Lo que pasó fue muy grave”.
BOERO CUESTIONÓ EL OPERATIVO Y APUNTÓ A LA JUSTICIA
A la hora de hablar sobre las responsabilidades, el titular de Newell’s evitó señalar culpables y remarcó que será la Justicia la encargada de determinar qué ocurrió. Sin embargo, cuestionó con dureza la forma en la que se llevó adelante el operativo policial dentro del estadio.
“Eso lo tendrá que determinar la Justicia y la forma en la que se ingresó no era la que correspondía”, sostuvo. Luego fue más allá: “No había un desorden interno para hacer semejante operativo, no es justificable ni en un día de partido. La acción fue totalmente desproporcionada a los hechos. Deberían haber trabajado en conjunto con nuestro equipo de seguridad”.
Por último, Boero dejó en claro que Newell’s seguirá de cerca la causa y que buscará que se esclarezcan todas las circunstancias del episodio. “Vamos a estar encima del expediente para que llegue hasta las últimas consecuencias”, concluyó.





