El papa León XIV llama a frenar la violencia y a regular la IA en su visita a Uruguay
El pontífice insta a la sociedad uruguaya a unir esfuerzos contra la violencia y a regular la inteligencia artificial.

El papa León XIV llama a frenar la violencia y a regular la IA en su visita a Uruguay
El sábado por la tarde, en su segunda jornada sobre territorio uruguayo, el pontífice León XIV siguió la gira pastoral tras la misa celebrada esa mañana en Paysandú. De inmediato, se trasladó al barrio Casavalle, en Montevideo, una zona conocida por sus problemas sociales y sus índices de violencia.
El mensaje en Casavalle
Frente a la comunidad de Casavalle, el papa centró su discurso en la cruda realidad que viven los niños del barrio. Subrayó que la violencia no sólo hiere el cuerpo, sino que también hiere la dignidad de los menores, quienes son los más vulnerables. Instó a padres, autoridades y vecinos a reforzar la protección de los pequeños, a crear espacios seguros y a no cerrar los ojos ante los hechos de violencia cotidiana.
Contexto de la violencia en Uruguay
Casavalle no es la única zona donde la inseguridad golpea a la población uruguaya. Según datos del Ministerio del Interior, los homicidios y los robos con violencia han crecido en los últimos años, especialmente en barrios periféricos. En visitas anteriores, el pontífice había señalado la necesidad de una sociedad más solidaria, pero esta vez el llamado se vuelve más urgente al observar el impacto directo en la infancia.
Advertencia sobre la inteligencia artificial en la Universidad Católica
Tras la visita a Casavalle, León XIV se dirigió a la Universidad Católica de Uruguay, donde mantuvo el foco en los mismos temas y amplió su alerta hacia el avance de la inteligencia artificial. Señaló que, aunque la IA abre puertas a nuevos desarrollos, también corre el riesgo de deshumanizar las relaciones y de erosionar la capacidad de los seres humanos para sentir empatía.
El pontífice advirtió que la tecnología, sin una regulación ética, podría convertirse en un instrumento que amplifique la violencia y la exclusión, sobre todo para los niños que ya viven en entornos difíciles. Propuso que la sociedad uruguaya, junto con la academia y el sector privado, trabaje en marcos regulatorios que garanticen que el progreso tecnológico no sacrifique la esencia humana.
El mensaje repetido en ambos escenarios buscó concientizar a la ciudadanía uruguaya sobre la necesidad de unir esfuerzos: frenar la violencia que azota los barrios y asegurar que la inteligencia artificial se desarrolle bajo principios de dignidad y respeto. La esperanza del papa es que, con voluntad política y compromiso social, Uruguay pueda avanzar sin perder su humanidad.
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