Mundo

EEUU refuerza su presencia naval en el Golfo con 9.000 soldados y Trump avisa de una posible escalada contra Irán

EEUU refuerza su flota en el Golfo mientras Trump plantea una posible intensificación de la ofensiva contra Irán.

EEUU refuerza su presencia naval en el Golfo con 9.000 soldados y Trump avisa de una posible escalada contra Irán

Estados Unidos puso en marcha una flota de siete buques que transportan cerca de 9.000 soldados hacia el Oriente Medio, sumándose a los 20 buques de guerra que ya operan en la zona. El movimiento, anunciado a inicios de noviembre, incluye al portaaviones USS Theodore Roosevelt y al grupo anfibio USS Makin Island, que llevan a la 13ª Unidad Expedicionaria de Marines.

Detalles del despliegue naval

El USS Theodore Roosevelt zarpó de San Diego acompañado de tres destructores y, según fuentes del Departamento de Defensa, podría arribar al Golfo a finales del mes. Junto a él, el USS Makin Island transporta unos 4.200 marineros e infantes de Marina; el conjunto de buques lleva a bordo más de 7.000 marinos y 2.000 soldados de la Marina. Con la llegada de este nuevo portaaviones, el número de embarcaciones de este tipo que circulan en la región subiría a tres, aunque todavía no está definido si reemplazará a alguna de las que ya están allí.

Trump abre la puerta a una mayor presión sobre Irán

En una entrevista para la revista Time, el presidente Donald Trump dejó entrever la posibilidad de intensificar los ataques contra Irán después de las elecciones de medio término. “Es posible que aumentemos los ataques si no conseguimos un acuerdo satisfactorio”, afirmó, sin precisar a qué objetivos se refería. Cuando le preguntaron sobre los posibles blancos, respondió con la típica ambigüedad: “No puedo decirles eso porque, miren, ya saben, ustedes preguntan: ¿dónde van a bombardear?”

El tablero diplomático y los incidentes recientes

Mientras tanto, representantes de EE. UU. e Irán mantuvieron conversaciones al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, tras la amenaza de Trump de “aniquilar” al régimen iraní. En los últimos días, Washington rechazó una propuesta iraní que ofrecía reabrir el estrecho de Ormuz por siete días a cambio de la retirada de ciertas sanciones. Los mediadores siguen intentando reactivar un acuerdo que permita el libre tránsito por el estrecho y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes.

El despliegue se produce en medio de una serie de incidentes que Washington vincula a Irán: el intento de ataque a un vuelo de FlyDubai que se dirigía a Israel, la detención en Reino Unido de un ciudadano con doble nacionalidad británica e iraní sospechoso de planear atentados, y la captura de varios jóvenes británicos por presunta relación con explosivos cerca de la base aérea de Fairford, utilizada por bombarderos estadounidenses contra Irán.

Implicancias políticas y militares en la región

Con más de 50.000 soldados estadounidenses ya estacionados en la zona, el nuevo refuerzo naval refuerza una postura que combina presión militar y diplomática. Trump, por su parte, aseguró que una guerra contra Irán no perjudicaría a su partido en los comicios de medio término, e incluso podría “ayudar” porque “el 100 % de la gente” rechaza que Irán posea armas nucleares. La jugada busca mostrar fuerza sin que el electorado perciba un costo económico directo, una estrategia que el mandatario ha repetido en varias oportunidades.

El escenario del Golfo vuelve a estar en el foco de la política exterior estadounidense, y la presencia de tres portaaviones subraya la intención de mantener la presión sobre Teherán mientras se negocia un posible alivio de sanciones. La comunidad internacional observa con cautela, pues cualquier escalada podría repercutir en los precios del petróleo y en la estabilidad de los países vecinos, que dependen del estrecho de Ormuz para su comercio.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior