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Estudiantes franceses vuelven a bloquear escuelas y exigen más recursos

Jóvenes de toda Francia vuelven a ocupar las calles pidiendo más recursos y una reforma del acceso universitario.

Estudiantes franceses vuelven a bloquear escuelas y exigen más recursos

Este martes miles de alumnos tomaron nuevamente las calles de París, marcando la segunda semana de paro en cientos de liceos de toda Francia. La movilización, que arrancó el 17 de septiembre en Créteil, suburbio parisino, se ha extendido a otras ciudades y está poniendo la agenda educativa del país en jaque.

Reclaman más profesores y mayor presupuesto

Los jóvenes no protestan contra una norma puntual; piden que el Estado vuelva a financiar la educación pública. Según sus datos, el número de docentes ha caído respecto a 2008 mientras la matrícula creció en 250.000 alumnos. Las aulas ya superan los 30 o 35 estudiantes y, cuando falta un profesor por una ausencia prolongada, la sustitución no llega a tiempo.

“Estoy acá para pedir dinero para la educación, más profes, pupitres y material”, declaró Chimène, de 17 años, durante la marcha en la Plaza de la República. La falta de recursos se vuelve una cuestión cotidiana que, según los jóvenes, está comprometiendo la calidad de la enseñanza.

Infraestructura deteriorada y jornadas agotadoras

El movimiento también apunta a la ruina física de muchos establecimientos. Los manifestantes denunciaron aulas sin mobiliario básico, problemas de aislamiento, calefacción deficiente y baños en pésimas condiciones, incluso la presencia de ratas. En verano, la falta de ventilación provocó temperaturas insoportables; en invierno, la falta de calefacción dejó a los estudiantes temblando.

Otro punto de tensión es la organización de la jornada: en algunos liceos la escuela se extiende de 8 :00 a 18 :00 con largos periodos sin clases entre materias, lo que agota a los jóvenes y a los docentes. Los estudiantes consideran que esa planificación es una consecuencia directa de reformas recientes que no tomaron en cuenta la carga real de trabajo.

Parcoursup, la puerta que aprieta a los universitarios

Más allá de la secundaria, la protesta incluye una exigencia clara: la reforma o eliminación de Parcoursup, la plataforma que regula el acceso a la educación superior. Los alumnos aseguran que el sistema genera una ansiedad constante y amplía la brecha entre quienes estudian en centros con recursos y los que no los tienen.

“Queremos menos alumnos por clase, más profesores y más guita para los servicios públicos”, repetían dos docentes de secundaria que acompañaron la marcha, subrayando la sensación de que la educación queda relegada a un segundo plano frente a otras prioridades del gobierno.

Respuesta del Ejecutivo y la presión social

El primer ministro, Sébastien Lecornu, pidió a sus ministros atender las demandas, entre ellas garantizar sustitutos para los docentes ausentes. El Gobierno desestima las denuncias de represión policial y atribuye los incidentes a episodios de violencia urbana, advirtiendo que los responsables de daños a la propiedad pública deberán asumir los costos.

La movilización se ha convertido en una verdadera coalición: además de los estudiantes, participaron universitarios, profesores, madres, padres, jubilados y representantes sindicales como la CGT. La izquierda, encabezada por La Francia Insumisa y su candidato Jean‑Luc Mélenchon, calificó la protesta como “el movimiento de juventud más poderoso de los últimos 50 años”.

Con las vacaciones escolares a la vista a partir del 17 de octubre, el Ejecutivo espera que la pausa reduzca la intensidad del conflicto, aunque la presión social para revertir los recortes en la educación sigue en aumento.

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