A una semana del clásico, los hinchas de Racing cantaron contra Milito y la Comisión Directiva

Racing no encuentra el rumbo y la paciencia de sus hinchas empieza a agotarse. La derrota por 2-0 frente a Belgrano en Avellaneda profundizó la crisis deportiva e institucional de la Academia y tuvo una consecuencia inmediata en las tribunas: los simpatizantes hicieron escuchar su descontento con cánticos contra Diego Milito y la Comisión Directiva, en una muestra del creciente malestar por el presente del equipo.
El resultado ante el Pirata volvió a golpear a un conjunto que está lejos de las expectativas que había generado y que no consigue encontrar regularidad en el campeonato. Con apenas 11 puntos, Racing permanece alejado de los puestos de clasificación a los playoffs y tampoco logra meterse en la pelea por los lugares que otorgan un boleto a las competencias internacionales de 2027. La caída significó su séptima derrota en el torneo y profundizó las dudas alrededor del proyecto futbolístico.
El descontento se hizo sentir durante el encuentro, cuando los hinchas apuntaron directamente contra la conducción del club. “La Comisión, la Comisión, se va a la p… que lo parió”, fue uno de los cánticos que bajaron desde las tribunas de Avellaneda, en un mensaje contundente hacia los dirigentes. La bronca también fue puntualizada hacia el presidente bajo el canto “Milito, hijo de p…”, con cuestionamientos por la situación general de la institución y por las respuestas que ofrece la actual gestión.
Los futbolistas tampoco quedaron al margen de los reclamos. En medio de la frustración por otra derrota, los simpatizantes entonaron una canción para exigirles mayor compromiso y recordarles el peso de la camiseta que representan: “A ver si entienden todos los jugadores, hay que ir al frente por los colores; a ver si entienden todos los dirigentes, Racing es grande por esta gente”. El mensaje combinó la exigencia hacia el plantel con un reclamo directo a quienes conducen el club.
El malestar con la dirigencia quedó expuesto en una jornada que terminó con otra derrota y con un escenario cada vez más complejo para una Academia que no logra traducir sus aspiraciones en resultados. La caída ante Belgrano volvió a poner bajo la lupa tanto el rendimiento del equipo como las decisiones de la conducción.
UN CLÁSICO DE AVELLANEDA CON MUCHO MÁS QUE TRES PUNTOS EN JUEGO
El momento en el que llega este nuevo capítulo de tensión no es un detalle menor: falta apenas una semana para el clásico ante Independiente. Racing deberá afrontar uno de los compromisos más importantes del calendario con la obligación de cambiar su imagen y recuperar la confianza de una hinchada que ya manifestó abiertamente su disconformidad. En un partido que siempre trasciende la tabla de posiciones, el contexto agrega presión a un plantel que necesita respuestas urgentes.
La cercanía del duelo ante el Rojo convierte los próximos días en una instancia clave para el equipo y para la conducción encabezada por Milito. El clásico aparece como una oportunidad para intentar cambiar el clima, pero también como una prueba de máxima exigencia en medio de las dudas. La Academia llega golpeada, con los resultados en contra y con sus hinchas enfrentados a la dirigencia, una combinación que eleva la tensión antes de uno de los partidos más esperados del fútbol argentino.





