Trump descarta la transmisión en vivo de la ejecución de Nidal Hasan y confirma la pena para el 3 de diciembre
El presidente estadounidense elimina la transmisión en directo de la ejecución y mantiene la fecha del 3 de diciembre.

El presidente Donald Trump anunció este jueves que el Pentágono no emitirá en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, condenada por la masacre de la base militar de Fort Hood. La pena está programada para el 3 de diciembre y los familiares de las víctimas podrán asistir presencialmente si lo desean.
Trump cierra la puerta a la transmisión en vivo
En su cuenta de X, Trump sostuvo que una emisión pública “podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan”. A la vez, añadió que cualquier persona de bien preferiría no ver morir a nadie, ni por ningún medio visual.
El plan original y la polémica
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había indicado a principios de mes que la ejecución sería pública y el Pentágono confirmó después que se transmitiría en directo. La medida encendió los debates en el Congreso, con republicanos y demócratas advirtiendo que las imágenes podrían alimentar la radicalización y generar un espectáculo de violencia estatal.
Quién es Nidal Hasan
Hasan, exmayor y psiquiatra del Ejército de EE. UU., fue condenado a muerte por el ataque del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, Texas. Nacido en Estados Unidos de padres palestinos, se formó como médico militar y, a los 39 años, abrió fuego en un edificio médico de la base, dejando 13 soldados muertos y 32 heridos.
El método de fusilamiento y su historia
La pena se llevará a cabo mediante un pelotón de fusilamiento, método que la Fuerza Armada estadounidense usa rara vez y que no se había aplicado a un militar desde 1961. Trump ha propuesto ampliar su uso como forma de ejecución, una postura que ha despertado debates sobre la humanidad del castigo y la imagen que quiere proyectar el país.
Reacciones políticas y religiosas
El vicepresidente J.D. Vance, consultado sobre la compatibilidad de una ejecución pública con su fe cristiana, respondió que no sabía si llegaría a suceder y subrayó que Hasan “asesinó brutalmente a muchas personas inocentes”. Vance dejó claro que, de producirse la emisión, no la seguiría.
Tras años en el corredor de la muerte militar, la ejecución de Hasan será la primera de un soldado de EE. UU. desde la Segunda Guerra Mundial que reciba la pena de muerte por pelotón de fusilamiento. La decisión de no transmitirla en vivo mantiene el debate abierto sobre la exposición de la violencia estatal y la dignidad de las víctimas.
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