Mundo

Trump suspende la Ley Graham y reabre la puerta a Rusia, según Marco Rubio

El presidente de EE. UU. pausa la Ley Graham y genera polémica internacional y local.

Trump suspende la Ley Graham y reabre la puerta a Rusia, según Marco Rubio

El presidente de EE. UU., Donald Trump, dio la orden de pausar temporalmente la Ley Lindsey Graham el sábado en la noche. La medida, comunicada por el secretario de Estado Marco Rubio, establece un lapso de 60 días para medir el impacto de las sanciones y aranceles sobre la economía global y la propia de Estados Unidos.

El marco legislativo de la Ley Graham

La norma, impulsada por el senador fallecido Lindsey Graham, concedía al mandatario la facultad de imponer aranceles de hasta el 100 % a los principales compradores de petróleo y gas rusos, entre los que destacan India y China. Además, la ley apuntaba a funcionarios de alto nivel en Moscú, al sector de defensa y a la llamada “flota fantasma” de petroleros que Rusia utiliza para sortear los embates occidentales.

Trump firmó una orden ejecutiva dos días antes de la entrada en vigor de la ley, argumentando que los intereses nacionales de EE. UU. lo obligaban a suspender la aplicación de esas sanciones. La decisión deja en suspenso una herramienta que buscaba ejercer una presión económica directa sobre el Kremlin.

Reacciones de Moscú y Kiev

El Kremlin recibió la suspensión con evidente satisfacción. Kirill Dmitriev, emisario de Putin, la calificó como “un momento importante y realmente histórico”. Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski denunció la medida en sus redes, insistiendo en que la Ley Graham “podría haber ayudado enormemente, ¡y todavía puede!”.

En Bruselas, Zelenski solicitó más de 70.000 millones de dólares para financiar el esfuerzo bélico en 2027, mientras que las fuerzas ucranianas reanudaron ataques contra refinerías rusas como respuesta a los bombardeos de Moscú.

Implicancias políticas de cara a las elecciones de medio término

La pausa se produce a escasas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en un contexto donde el alza de los precios de los combustibles duele al bolsillo de los argentinos y de los estadounidenses. El presidente busca consolidar la mayoría republicana en el Congreso y, según analistas, la medida podría ser una jugada para apaciguar a sectores empresariales que temen que los aranceles a los compradores de energía rusa encarezcan la guita en el mercado interno.

El debate sobre la sanción también vuelve a poner sobre la mesa la relación de EE. UU. con Irán y con otros países que suministran energía a Rusia, una cuestión que ya había generado tensiones en la política exterior del actual gobierno.

Críticas desde el Congreso y la oposición

Varios senadores republicanos expresaron su rechazo. Thom Tillis la llamó “más que irresponsable”, mientras que Ted Cruz la describió como “un error”. Del lado demócrata, Chuck Schumer aseguró que Trump le había dado a Putin “el mejor regalo de cumpleaños que recibirá este año”.

Rubio, que se dirige a Uzbekistán e India, recordó que las restricciones previstas involucraban a varios países y no solo a Rusia, subrayando la complejidad del entramado sancionador y la necesidad de un análisis más profundo antes de tomar decisiones que impacten la economía mundial.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior