Corte Suprema mantiene la pena de muerte para Khalid Sheikh Mohammed y coacusados
La Corte Suprema confirmó la pena de muerte para Khalid Sheikh Mohammed, revocando los pactos de culpabilidad negociados en Guantánamo.

La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó la posibilidad de la pena capital para Khalid Sheikh Mohammed y los dos coacusados, rechazando su última apelación. El fallo, emitido sin firma, dejó en vigor la decisión de julio de 2025 que había restituido la autoridad del exsecretario de Defensa Lloyd Austin para anular los pactos de culpabilidad negociados en Guantánamo.
El fallo y su alcance
Los nueve magistrados se mantuvieron en una votación de dos contra uno, declarando que Austin “tenía indiscutiblemente la autoridad legal para retirarse de los acuerdos”. La ausencia del juez Brett Kavanaugh en la deliberación no se explicó, pero el veredicto devuelve el expediente a los tribunales militares, que llevan años estancados en la tramitación del caso. La decisión también refuerza la postura de la Corte de que las negociaciones de culpabilidad deben pasar por canales adecuados y no pueden ser anuladas de forma unilateral.
Los acuerdos que se intentó rescatar
En 2023 la brigadier general retirada Susan Escallier abrió una mesa de negociación con el gobierno y la defensa. Los pactos, aprobados en 2024, preveían que Mohammed, Mustafa al Hawsawi y Walid bin Atash se declararan culpables de todos los cargos, recibieran cadena perpetua sin libertad condicional y afrontaran una audiencia pública donde las familias de las víctimas podrían interrogarles. La movida generó una reacción inmediata de legisladores republicanos, y Austin revocó los acuerdos a los dos días, argumentando que una decisión de tal magnitud debería recaer en él.
Impacto en el proceso judicial y la fecha de juicio
Un juez de la Fuerza Aérea fijó en agosto la fecha de juicio para junio de 2028, pero analistas como Steve Vladeck advierten que la agenda es “completamente irrealista” dada la cantidad de cuestiones pendientes, entre ellas la admisibilidad de pruebas obtenidas bajo coacción y la logística de un proceso militar tan complejo. Con el recurso agotado, el expediente vuelve a las comisiones militares de Guantánamo, donde la fecha de 2028 depende de que ambas partes cumplan con una serie de plazos intermedios que, según los expertos, resultan difíciles de cumplir.
El contexto de Guantánamo y la respuesta de las instituciones
Mohammed, Hawsawi y Bin Atash fueron capturados en 2003 después de haber pasado por cárceles secretas de la CIA, donde fueron sometidos a las llamadas “técnicas de interrogatorio mejoradas”, ampliamente catalogadas como tortura. Desde su traslado a la base naval de Guantánamo en 2006, los cargos formales llegaron en 2008, pero el proceso se ha visto obstaculizado por disputas sobre la validez de esas pruebas. El Departamento de Justicia celebró la decisión de la Corte Suprema, calificándola como un paso crítico hacia la justicia para las víctimas y sus familias, mientras que la ACLU y otros defensores de derechos civiles habían pedido al máximo tribunal que anulara la revocación de Austin, argumentando que la medida había prolongado indefinidamente la resolución del caso del 11‑S. La base, creada en 2002 por el presidente George W. Bush, sigue operativa más de dos décadas después de su apertura, manteniendo viva una de las movidas judiciales más controvertidas de la historia reciente.
Explorá más noticias en nuestra sección: Mundo





