Manchester City podría ser obligado a vender el club si se comprueba una gestión financiera fraudulenta

Manchester City podría afrontar consecuencias que van más allá de posibles sanciones deportivas o económicas por el escándalo financiero que sacude al fútbol inglés. David Kogan, titular del Regulador Independiente del Fútbol (IFR), aseguró que la entidad cuenta con atribuciones para obligar a los dueños del equipo a desprenderse de la institución si considera que su gestión no fue adecuada.
“Tenemos la potestad de pedirle a un propietario que se aparte de un club si creemos que lo gestiona de una manera que no es adecuada, justa ni correcta”, afirmó Kogan durante una entrevista con el podcast The Rest is Football.
El dirigente aclaró que todavía es prematuro anticipar qué medidas podría tomar el organismo contra el conjunto de Manchester. La resolución dependerá, entre otros factores, del veredicto sobre la apelación presentada por el club, por lo que aún no hay una decisión definitiva sobre las posibles consecuencias del caso.
El IFR es un organismo público creado por el Gobierno británico para supervisar las finanzas y la gobernanza de los clubes de fútbol. Su intervención busca garantizar que las instituciones sean administradas de acuerdo con las normas establecidas y contempla mecanismos de control sobre quienes están al frente de ellas.
Las declaraciones de Kogan pusieron sobre la mesa una de las medidas más drásticas que podrían afectar al Manchester City: la salida forzada de sus propietarios. Aunque no confirmó que esa alternativa vaya a aplicarse, dejó en claro que el regulador dispone de facultades para intervenir si considera que la conducción del club no cumple con los estándares exigidos.
TEMOR EN LA PREMIER LEAGUE: CLUBES CREEN QUE LA POLÍTICA PODRÍA INFLUIR EN LA SANCIÓN AL MANCHESTER CITY
Según informó la BBC, distintos clubes de la Premier League temen que factores políticos y económicos puedan condicionar las sanciones que eventualmente reciba la institución por las irregularidades financieras que se le atribuyen.
La preocupación se intensificó después de las declaraciones de Andy Burnham, actual primer ministro y exalcalde de Manchester, quien destacó el impacto que tuvo la llegada del fondo de inversión de Abu Dabi en la ciudad y advirtió sobre las consecuencias que tendría una posible salida de los propietarios del club.
Burnham sostuvo que los inversores emiratíes “han ayudado mucho” a Manchester desde su llegada en 2008 y consideró que sería “muy preocupante” que decidieran marcharse. Sus palabras generaron malestar entre varios dirigentes de la liga, que interpretaron sus comentarios como una señal de que el contexto político podría influir en la resolución de un caso que debe tratarse bajo criterios deportivos y reglamentarios.





