La llamativa frase de Bragarnik: "Vélez Es mi mujer, Defensa y Justicia es mi novia"

Christian Bragarnik volvió a quedar en el centro de la escena política de Vélez y sorprendió con una frase sobre su vínculo con el club de Liniers y Defensa y Justicia. El empresario reconoció que no descarta involucrarse en la conducción del “Fortín”, aunque aclaró que todavía no tomó una decisión al respecto.
“Se habló mucho ahora. Ojalá nunca tenga que entrar en la política de Vélez. El momento que venía viviendo Vélez me hizo pensarlo, no lo niego, pero el año pasado lo descarté. Incluso se lo trasladé al presidente actual”, afirmó.
Bragarnik, en diálogo con TyC Sports, explicó que el presente institucional de Vélez lo llevó a considerar esa posibilidad, aunque finalmente decidió no avanzar. Sin embargo, dejó abierta la puerta a una eventual participación en el futuro y aseguró que confía en su capacidad para aportar otra mirada a la gestión.
“Pero siempre tengo el bichito de ver a mi club, con todo ese potencial que tiene, con otro tipo de gestión. Sé que no es fácil. Sé lo preparado que estoy. No lo descarto en un futuro. El día que lo decida, lo haré sin ocultar y sabiendo todos los riesgos que conlleva”, indicó en ese sentido.
El empresario también remarcó que, si alguna vez decide asumir una función dirigencial, deberá abandonar sus actuales actividades para dedicarse por completo a la institución: “Cuando lo decida, tendré que dejar todo de lado. Ojalá no pase nunca y que todos los que estén hagan bien las cosas”.
EL VÍNCULO CON LA OPOSICIÓN Y LAS ELECCIONES EN VÉLEZ
Las declaraciones adquieren relevancia por el contexto político que atraviesa Vélez, que tendrá elecciones el próximo 15 de noviembre. En los últimos meses, Bragarnik quedó vinculado a la agrupación ADN Azul y Blanco, un espacio opositor que tiene entre sus referentes a Juan Cruz Montero y Pedro Paz.
A fines de agosto, la Comisión Directiva del Fortín informó que había reconocido formalmente a la agrupación, aunque manifestó su disconformidad con el procedimiento utilizado para concretarlo. La decisión se tomó en cumplimiento de resoluciones de la Inspección General de Justicia (IGJ) y de la Justicia, cuyos efectos definitivos, según el comunicado del club, estaban sujetos a las instancias recursivas correspondientes.
En ese espacio, Bragarnik fue señalado como una de las figuras que podrían aportar a un eventual proyecto futbolístico. Sin embargo, el propio empresario había negado públicamente integrar una lista o tener un compromiso formal con alguna agrupación.
“No integro ninguna agrupación ni ninguna lista. No tengo ningún rol ni ningún compromiso asumido con nadie”, sostuvo en septiembre, cuando salió a responder a las versiones que lo vinculaban con una protesta de los futbolistas de Vélez.
LA POLÉMICA POR EL RECLAMO SALARIAL DE LOS JUGADORES
La relación de Bragarnik con la interna del Fortín también quedó bajo la lupa después de que un grupo de referentes del plantel decidiera llegar al estadio José Amalfitani en sus vehículos particulares y vestidos de civil, antes de un partido frente a Tigre por el Torneo Clausura.
La medida estuvo relacionada con una deuda por premios y primas. Desde la dirigencia apuntaron contra el empresario y sospecharon que había tenido influencia en la protesta, debido a sus vínculos con algunos de los futbolistas y su cercanía con sectores opositores.
Bragarnik rechazó esas acusaciones y negó haber organizado o impulsado la decisión del plantel: “Es falso que yo haya tenido algo que ver con que el plantel no viajara en el micro. No participé de esa decisión ni le doy indicaciones a nadie del club”. El episodio profundizó las tensiones en la previa de las elecciones y sumó un nuevo capítulo a la disputa entre el oficialismo y los sectores opositores.
Días después, el empresario publicó un comunicado en el que también cuestionó la utilización de su nombre en la campaña electoral y explicó que, en distintas etapas, había compartido opiniones sobre cuestiones deportivas con dirigentes y personas vinculadas a la institución.





