Niveles de los embalses cordobeses suben y bajan tras las últimas lluvias
La APRHI informa variaciones en ocho embalses: cuatro se acercan al máximo y cuatro registran leves descensos.

La Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI) dio a conocer a las 07:45 del lunes 2 de noviembre de 2026 el estado actualizado de los principales embalses de la provincia, tras los últimos episodios de lluvia que azotaron la región. El informe muestra una mezcla de subidas y leves descensos que repercutirán en la planificación de riegos, el consumo urbano y la generación hidroeléctrica.
Embalses que rozan el vertedero
Cuatro cuencas se beneficiaron notablemente de la precipitación reciente. El embalse San Roque alcanzó los 34,52 metros, quedando a solo 0,78 metros de su cota máxima de 35,30 metros. En Los Molinos el nivel subió a 50,39 metros, a 2,61 metros del límite de 53,00 metros. Río Tercero registró 43,68 metros frente a una plena de 46,50 metros, mientras que Cruz del Eje llegó a 36,85 metros, apenas 0,35 metros por debajo de su máximo de 37,20 metros. Estos números indican que la lluvia ha rellenado rápidamente los depósitos, acercándolos al punto de vertido que, de mantenerse, podría activar la liberación controlada de agua para evitar sobrecargas.
Los técnicos de la APRHI remarcan que, aunque los niveles están próximos al vertedero, la infraestructura de los diques está diseñada para manejar estas situaciones sin comprometer la seguridad. Sin embargo, advierten que cualquier nueva ola de precipitaciones intensas podría obligar a abrir compuertas y afectar a los agricultores que dependen del riego programado.
Espejos de agua con leves mermas
El resto de los embalses mostró caídas moderadas. La Viña se ubicó en 94,91 metros, bajo su nivel de vertedero de 100,50 metros. En Pichanas la cota descendió a 40,18 metros, distante 3,82 metros de su máximo de 44,00 metros. La Quebrada quedó en 32,95 metros, por debajo de la cota de 34,00 metros, y El Cajón se redujo a 25,88 metros, 4,32 metros bajo su altura máxima de 30,20 metros. Estas leves mermas son el reflejo de la evaporación y del consumo continuo, pero la brecha respecto al nivel máximo sigue siendo cómoda para la gestión de recursos.
Los responsables de la APRHI explican que el monitoreo constante permite anticipar la disponibilidad hídrica en los próximos meses, una tarea crucial para equilibrar la demanda de agua en la zona agrícola del sur cordobés y la generación de energía en las centrales hidroeléctricas que dependen de estos reservorios.
Ante este panorama mixto, las autoridades provinciales recalcan la importancia de mantener la vigilancia de los niveles y de promover el uso responsable del agua. La población, que ha vivido sequías prolongadas en los últimos años, observa con esperanza que las próximas precipitaciones contribuyan a equilibrar los embalses que hoy presentan leves descensos.
El informe de la APRHI no solo brinda datos técnicos, sino que también sirve como guía para agricultores, industrias y usuarios urbanos que dependen de un suministro estable. La provincia seguirá publicando actualizaciones periódicas, mientras se trabaja en la coordinación entre los distintos sectores para afrontar los retos que plantea la variabilidad climática.
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