Alliana arma su primer gabinete: Ariel Martínez al Interior y Rolando de Barros al Gabinete Civil
El nuevo presidente paraguayo da los primeros pasos para estabilizar el Estado tras la destitución de Santiago Peña.

Alliana arma su primer gabinete: Ariel Martínez al Interior y Rolando de Barros al Gabinete Civil
Pedro Alliana, investido este lunes como presidente de la República del Paraguay tras la remoción de Santiago Peña, dio los primeros pasos para estructurar su equipo de gobierno. En una rueda de prensa en Asunción anunció que Ariel Martínez será el nuevo ministro del Interior y que Rolando de Barros asumirá la jefatura del Gabinete Civil.
Un contexto marcado por la crisis del Banco Ueno
La destitución de Peña se dio en medio de un juicio político impulsado por la polémica del cierre del Banco Ueno, una entidad que había generado sospechas de lavado de dinero y que terminó bajo la lupa del Senado. La decisión de destituir al exmandatario dejó un vacío institucional que obligó a Alliana a mover fichas con rapidez para evitar que la incertidumbre se transformara en una verdadera crisis de gobernabilidad.
¿Por qué Ariel Martínez al Ministerio del Interior?
Martínez, quien ya había ocupado cargos dentro de la Policía Nacional y la Dirección Nacional de Inteligencia, llega con una hoja de vida que combina experiencia operativa y contactos en la estructura policial. Para Alliana, la seguridad interna y la capacidad de respuesta ante protestas o disturbios son prioridades inmediatas, sobre todo después de los reclamos sociales que surgieron durante la moción contra Peña.
Rolando de Barros, la mano derecha del presidente
De Barros, veterano del sector administrativo del Estado, asume la coordinación de la agenda presidencial y la articulación entre los ministerios. Su papel será clave para estructurar la legislación que Alliana pretende presentar en el Congreso y para mantener la cohesión del nuevo equipo ejecutivo en los primeros meses críticos.
Implicancias para la política interna y la relación con Argentina
Los nombramientos llegan en un momento en que Paraguay busca reforzar la confianza de los inversores y de los socios regionales. Desde Córdoba, los empresarios argentinos observan con atención la estabilidad del vecino, pues gran parte del comercio bilateral depende de la seguridad jurídica y de la fluidez de los puertos fronterizos. Un gabinete que combine experiencia y lealtad podría ser la señal que tranquilice a los mercados.
En los próximos días Alliana deberá presentar su programa de gobierno y enfrentar la presión del Congreso para aprobar reformas fiscales y de seguridad. La presencia de Martínez y de Barros sugiere una apuesta por la continuidad institucional y por una gestión que, según el propio presidente, “no dejará espacios para la incertidumbre”.
Alliana, exvicepresidente del Partido Colorado y líder del ala conservadora del movimiento, llegó a la presidencia tras una campaña centrada en la seguridad y la recuperación de la confianza popular. Su ascenso se vio impulsado por una coalición que prometió “poner orden” después de los escándalos que sacudieron a la clase política paraguaya en los últimos años.
El nuevo ministro del Interior tendrá bajo su mando la lucha contra el narcotráfico que atraviesa la ruta del Chaco, la gestión de los conflictos agrarios y la coordinación con las fuerzas de seguridad de la región. La presión de la sociedad civil, que exige mayor transparencia en la actuación policial, será otro factor que pondrá a prueba la gestión de Martínez.
Como jefe del Gabinete Civil, de Barros también supervisará la reforma del sistema de pensiones y la agenda de infraestructura, temas que el presidente ha señalado como prioritarios para impulsar el crecimiento económico y reducir la brecha social.
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