La Dignidad Recobrada: El Regreso a Casa de los Amerindios Después de Más de un Siglo
Después de más de 130 años, los restos de seis amerindios regresarán a su hogar en la Guayana Francesa

Un Capítulo de la Historia que se Cierra
Después de más de 130 años, los restos de seis amerindios que fueron llevados a Francia para ser exhibidos en un museo, finalmente regresarán a su hogar en la Guayana Francesa. Esta decisión histórica del Parlamento francés no solo marca el fin de una larga lucha por la dignidad y la justicia para los pueblos originarios, sino que también abre un nuevo capítulo en la relación entre Francia y sus territorios de ultramar.
La aprobación de la ley que permite la restitución de los restos humanos presentes en los museos franceses a territorios de ultramar como la Guayana Francesa, es un paso crucial hacia la reparación de una injusticia que ha durado más de un siglo. Esta medida no solo es un reconocimiento de la dignidad y la humanidad de los pueblos originarios, sino que también es un paso hacia la igualdad y la justicia para estas comunidades.
La Trágica Historia de los «Zoos Humanos»
La historia de estos amerindios comienza en 1892, cuando 33 personas de los pueblos kali’na y arahuaco, con edades entre 3 meses y 60 años, fueron reclutadas por el explorador francés François Laveau para ser exhibidas en el Jardín de Aclimatación de París. Este lugar, situado cerca del bosque de Boulogne, había organizado «espectáculos etnológicos» desde 1877, que eran precursoras de los zoológicos humanos. Laveau les prometió dinero y el regreso a su tierra natal, pero la realidad fue muy diferente.
De las 33 personas que viajaron a París, ocho murieron antes de regresar. Al llegar a la capital francesa en pleno invierno boreal, contrajeron bronquitis y varios problemas pulmonares. Los restos de seis de ellos se conservan en el Museo de Historia Natural, un séptimo fue disecado con fines científicos y el octavo está enterrado en el municipio de Levallois-Perret, al oeste de París. La trágica historia de estos amerindios es un recordatorio de la explotación y el abuso que sufrieron los pueblos originarios en manos de los colonizadores europeos.
La Lucha por la Restitución
La lucha por la restitución de los restos de estos amerindios ha sido liderada por Corinne Toka-Devilliers, quien ha trabajado incansablemente al frente de la asociación Moliko Alet+Po (Descendientes de Moliko, en lengua kali’na). La aprobación de la ley es un logro histórico para esta organización y para los pueblos originarios de la región.
«Es un día histórico, nuestros antepasados por fin podrán regresar a casa», exclamó Toka-Devilliers entre lágrimas. La restitución de los restos es un paso importante hacia la reparación de la injusticia que ha sido infligida a los pueblos originarios durante siglos. La lucha por la dignidad y la justicia de estos pueblos continúa, pero este logro es un paso crucial en el camino hacia la reconciliación y la igualdad.
El Impacto Social y Cultural
El impacto social y cultural de la restitución de los restos de los amerindios es profundo. La exhibición de personas en «zoos humanos» fue una práctica común en Europa y América del Norte durante el siglo XIX y principios del XX. Esta práctica fue utilizada para «educar» al público sobre las culturas «exóticas» y «primitivas» de los pueblos originarios, pero en realidad fue una forma de explotación y destrucción de estas culturas.
La restitución de los restos es un reconocimiento de la dignidad y la humanidad de los pueblos originarios, y un paso hacia la reparación de la injusticia que ha sido infligida a estas comunidades. La lucha por la justicia y la igualdad de los pueblos originarios continúa, pero este logro es un paso importante en el camino hacia la reconciliación y la igualdad.
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