Argentina redefine la importación de maquinaria usada para impulsar la industria
El gobierno argentino implementa modificaciones para simplificar la importación de maquinaria usada y mejorar la competitividad industrial

En un esfuerzo por dinamizar la economía y mejorar la competitividad industrial, el gobierno argentino ha implementado significativas modificaciones al régimen de importación de maquinaria usada. A través del Decreto 483/2026, se buscan simplificar los trámites y agilizar la aprobación de solicitudes para proyectos industriales, lo que permitirá a las empresas locales incorporar tecnología de manera más eficiente y mejorar su posición en el mercado.
Una de las novedades más destacadas es la ampliación del alcance del sistema creado en 2016, que ahora permite la importación de maquinaria usada como parte de líneas de producción destinadas a proyectos de mejora de competitividad previamente aprobados por la autoridad de aplicación. Esto no solo abarca la maquinaria en sí, sino también bienes complementarios y accesorios indispensables para su funcionamiento, tales como equipos para el tratamiento o eliminación de contaminantes en plantas industriales y de generación eléctrica.
La normativa también abre la puerta a la importación de tecnologías para sistemas automatizados de almacenamiento, conocidos como “almacenes inteligentes”, que integran maquinaria, equipamiento y software. Un aspecto crucial es la ampliación de la antigüedad permitida para los bienes, que podrán tener hasta 20 años desde su fabricación, mientras que aquellos que sean reconstruidos o actualizados para extender su vida útil podrán alcanzar hasta 30 años. Estas modificaciones buscan alinear la legislación argentina con las prácticas internacionales, facilitando a las empresas la adquisición de tecnología actualizada a precios competitivos.
Para acceder a estos beneficios, las empresas deberán cumplir con ciertos requisitos. Por un lado, deberán realizar compras de bienes nuevos de origen nacional equivalentes al menos al 10% del valor FOB de la maquinaria importada, lo que busca incentivar la producción local y fomentar la economía interna. Además, será obligatorio presentar un dictamen técnico elaborado por organismos especializados, universidades nacionales o profesionales habilitados, lo que garantiza que la maquinaria importada cumpla con los estándares de seguridad y eficiencia requeridos.
La importación de maquinaria usada estará bajo la órbita de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa, que tendrá a su cargo la evaluación y aprobación de los proyectos. El decreto incorpora mecanismos para agilizar la tramitación mediante la Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA) y el Sistema Informático Malvina (SIM), con validaciones automáticas para determinadas gestiones. Esto permitirá a las empresas reducir los tiempos de espera y comenzar a implementar sus proyectos de manera más rápida, lo que puede tener un impacto positivo en la economía argentina.
Con estas modificaciones, el gobierno busca actualizar el régimen para la importación de maquinaria usada, incorporando nuevas herramientas de gestión y ampliando las alternativas para proyectos industriales que busquen modernizar sus procesos productivos. Esto puede tener un impacto significativo en la competitividad de las empresas locales y generar empleo, contribuyendo así al crecimiento económico del país. La importación de maquinaria usada puede ser una excelente opción para empresas que buscan modernizar sus procesos productivos sin tener que invertir en equipamiento nuevo, siempre y cuando se cumplan los requisitos y regulaciones establecidas.
En este contexto, es fundamental que las empresas se informen sobre los requisitos y regulaciones establecidas para aprovechar al máximo estas oportunidades. La clave para el éxito de estas modificaciones radica en la capacidad de las empresas para adaptarse a los nuevos requisitos y en la efectividad de la implementación por parte de las autoridades gubernamentales. Con una adecuada planificación y ejecución, estas medidas pueden marcar el comienzo de una nueva era de crecimiento y competitividad para la industria argentina.
La implementación de estas políticas también puede tener un impacto en la comunidad, generando empleos y mejorando la calidad de vida de los trabajadores y sus familias. Además, la incorporación de tecnología más avanzada puede llevar a una reducción de la contaminación y un mejor uso de los recursos, contribuyendo así al desarrollo sostenible del país.
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