La amenaza silenciosa del calor extremo: desmayos y emergencias médicas en verano
Conoce los riesgos del calor extremo y cómo evitar desmayos y emergencias médicas en verano

La amenaza silenciosa del calor extremo: desmayos y emergencias médicas en verano
Con la llegada de las olas de calor, las calles, playas y transportes públicos se convierten en un lugar peligroso para el cuerpo humano. El calor extremo puede ser la causa de un horrible desmayo o golpe de calor, algo que no es demasiado aislado. De hecho, solo en 2025, las altas temperaturas estuvieron detrás de 3.832 muertes en España, un número que supera trágicamente a los fallecidos en accidentes de tráfico.
Gran parte de estos problemas relacionados con el calor empiezan con algo que puede pasar desapercibido, como es el síncope por calor o lipotimia. Este problema se presenta como un mareo con visión borrosa y, en cuestión de segundos, la desconexión total. Ante esto, la pregunta es obligada: ¿qué ocurre en nuestro organismo para que nuestro cerebro decida ‘apagarse’?
Según la Sociedad Europea de Cardiología, el síncope es una pérdida transitoria de consciencia debida a que le llega menos flujo sanguíneo al cerebro durante unos instantes. Esto puede ocurrir por various razones, incluyendo la deshidratación, la exposición prolongada a temperaturas altas y la fatiga. En personas mayores, el envejecimiento atenúa el reflejo de la sed y ralentiza la respuesta vasomotora del cuerpo, lo que provoca que muchas personas se vayan a la deshidratación sin sentir en ningún momento la necesidad de pedir un vaso de agua.
La edad también es importante tenerla en cuenta, puesto que las personas más vulnerables a estas situaciones médicas son los mayores de 65 años. Para evitar llegar a una situación de este tipo, es importante mantener una buena hidratación a lo largo de todo el día, haciendo hincapié en las personas vulnerables que deben beber pese a no tener sed. Además, evitar salir a la calle en las horas críticas del día con una mayor temperatura o tener comidas ligeras para evitar forzar mucho más el organismo ante las altas temperaturas.
Además, es importante estar atento a los síntomas de deshidratación, como la sed intensa, la falta de energía y la diarrea. Si se presenta alguno de estos síntomas, es importante buscar ayuda médica de inmediato. Es importante recordar que la prevención es la mejor forma de evitar estas emergencias médicas. Mantener una buena hidratación, protegerse del sol y evitar las horas críticas del día son algunas de las medidas que podemos tomar para evitar llegar a una situación de este tipo.
En resumen, el calor extremo es una amenaza silenciosa que puede causar desmayos y emergencias médicas en verano. Es importante estar atento a los síntomas de deshidratación y tomar medidas para mantener una buena hidratación. Al hacerlo, podemos evitar llegar a una situación de emergencia médica y mantener nuestra salud en verano.
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