Noruega fue recibida como campeona: una multitud histórica homenajeó a su selección tras el Mundial 2026

La aventura de Noruega en el Mundial 2026 terminó el pasado sábado con la derrota 2-1 ante Inglaterra en el tiempo suplementario de los cuartos de final. Sin embargo, lejos de la tristeza por la eliminación, el regreso del seleccionado a su país se transformó en una auténtica fiesta popular.
Cerca de 90.000 hinchas coparon las calles de Oslo para rendir homenaje a un equipo que logró la mejor participación mundialista en la historia del fútbol noruego, alcanzando por primera vez los cuartos de final de una Copa del Mundo.
El epicentro de los festejos fue la plaza ubicada frente al Palacio Real, donde miles de aficionados esperaron la llegada del plantel con banderas, cánticos y una celebración que ya quedó asociada para siempre con este equipo: el “Remo Vikingo”.
Cuando el micro que trasladaba a los futbolistas llegó al lugar, toda la multitud comenzó a recrear de manera sincronizada el característico movimiento que simula remar una embarcación vikinga, un ritual que se volvió uno de los grandes símbolos de Noruega durante la Copa del Mundo.
La ceremonia también contó con la presencia del príncipe heredero Haakon, quien volvió a demostrar su respaldo al seleccionado. El integrante de la familia real, que incluso había acompañado al equipo durante el partido frente a Inglaterra en Miami, fue el encargado de marcar el ritmo de la celebración tocando un tambor frente a la multitud.
El capitán Martin Ødegaard no ocultó su emoción ante semejante muestra de afecto y agradeció el respaldo de todo el país: “Es sencillamente increíble ver todo el apoyo que recibimos y comprobar cuánto nos respalda el país”, expresó el mediocampista en declaraciones a la televisión pública noruega.
El futbolista también destacó el clima que se vivió durante el homenaje y aseguró que “ver tanta alegría, tantas sonrisas y un ambiente tan especial es realmente fantástico”, reflejando el orgullo de un plantel que logró cambiar la historia del fútbol de su país.
El recorrido de Noruega en el Mundial incluyó victorias memorables frente a Brasil y Costa de Marfil, resultados que le permitieron instalarse entre los ocho mejores seleccionados del torneo y alimentar la ilusión de millones de hinchas.
Aunque el sueño terminó frente a Inglaterra, el recibimiento dejó en evidencia que esta generación ya ocupa un lugar privilegiado dentro del deporte noruego.
HAALAND, EL GRAN AUSENTE DE LA CELEBRACIÓN QUE CONQUISTÓ AL PAÍS
La única ausencia importante durante el multitudinario homenaje fue la de Erling Haaland, una de las grandes figuras del Mundial 2026. El delantero del Manchester City regresó a Noruega durante la mañana, pero no pudo participar del acto central debido a que debía abordar otro vuelo poco después de aterrizar.
De todas maneras, el goleador sí estuvo presente en una recepción organizada por el rey Harald, antes de continuar con su agenda. Su llegada al país también generó una enorme repercusión en las redes sociales por una imagen que rápidamente se volvió viral.
Al bajar del avión, Haaland fue fotografiado sosteniendo un mapache de peluche con una botella de cristal entre sus garras, un curioso recuerdo que despertó todo tipo de comentarios entre los fanáticos. Más tarde, el propio delantero bromeó en sus redes sociales con la frase: “Me siguió hasta casa”, acompañando el mensaje con un emoji de risa.
Más allá de esa llamativa escena, el atacante cerró una Copa del Mundo inolvidable, en la que convirtió siete goles y fue uno de los principales responsables de la histórica campaña de Noruega. Aunque el título quedó lejos, el recibimiento en Oslo confirmó que este plantel ya se ganó un lugar imborrable en la memoria de todo un país.





