Argentina y un historial que ilusiona: está invicto en las semifinales de los Mundiales

El camino de la Selección Argentina en las Copas del Mundo está repleto de capítulos inolvidables y, entre ellos, las semifinales ocupan un lugar especial. Cada vez que la Albiceleste alcanzó esta instancia logró dar un paso más y meterse en la definición por el título, una estadística que intentará mantener este miércoles frente a Inglaterra, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, por el Mundial 2026.
El primer antecedente se remonta a la Copa del Mundo de Uruguay 1930, cuando Argentina protagonizó una actuación arrolladora frente a Estados Unidos. En el Estadio Centenario, el conjunto nacional goleó 6-1 con una destacada producción ofensiva. Guillermo Stábile y Carlos Peucelle marcaron dos goles cada uno, mientras que Alejandro Scopelli y Luis Monti completaron la cuenta en una de las mayores exhibiciones del seleccionado en una semifinal mundialista.
Hubo que esperar más de medio siglo para volver a vivir una instancia de ese calibre. En el Mundial de México 1986, apenas unos días después del histórico triunfo sobre Inglaterra en los cuartos de final, apareció nuevamente la figura de Diego Armando Maradona para conducir a la Selección hacia una nueva final. El capitán argentino convirtió los dos goles del 2-0 sobre Bélgica, una actuación brillante que terminó de consolidar su camino hacia la consagración en el Estadio Azteca.
Cuatro años más tarde, en Italia 1990, Argentina volvió a enfrentarse al dueño de casa en una semifinal cargada de tensión. El seleccionado italiano abrió el marcador por intermedio de Salvatore Schillaci, pero Claudio Caniggia igualó el encuentro y silenció al San Paolo de Nápoles. Tras el 1-1, la clasificación se resolvió desde el punto del penal, donde los dirigidos por Carlos Bilardo mostraron una efectividad perfecta. Sergio Goycochea, con dos atajadas decisivas, se transformó en el gran héroe de una noche histórica.
La siguiente semifinal llegó recién en Brasil 2014, después de 24 años de ausencia entre los cuatro mejores del mundo. El rival fue Países Bajos y el desarrollo fue tan parejo que ni el tiempo reglamentario ni la prórroga pudieron romper el cero. Otra vez los penales fueron protagonistas y, una vez más, un arquero argentino escribió su nombre en la historia. Sergio Romero detuvo dos remates y permitió que la Albiceleste regresara a una final mundialista luego de más de dos décadas.
El antecedente más reciente se produjo en Qatar 2022, donde el equipo de Lionel Scaloni ofreció una de sus mejores producciones futbolísticas del certamen. Argentina derrotó 3-0 a Croacia con una actuación memorable de Lionel Messi, autor de un gol y una asistencia extraordinaria, y un Julián Álvarez imparable, que convirtió un doblete para sellar el pasaje a la final que, días después, terminaría con la conquista de la tercera estrella.
UN BALANCE POSITIVO
Ahora, el desafío será escribir un nuevo capítulo frente a Inglaterra, un rival con el que Argentina protagonizó algunos de los encuentros más recordados en la historia de los Mundiales. Más allá del contexto y de la magnitud del compromiso, la estadística juega a favor del conjunto albiceleste: cinco semifinales disputadas, cinco clasificaciones a la final. Un antecedente que alimenta la ilusión de todo un país de volver a pelear por la Copa del Mundo.





