El petróleo recupera el aliento: la tensión geopolítica se relaja tras la pausa en los ataques entre Estados Unidos e Irán
La tensión geopolítica en el Golfo Pérsico se ha relajado, lo que ha llevado a una disminución en los precios del petróleo

La tensión geopolítica en el Golfo Pérsico se ha relajado en los últimos días, lo que ha llevado a una disminución en los precios del petróleo en el mercado internacional. La ausencia de ataques estadounidenses sobre Irán durante dos noches consecutivas generó expectativas de que ambas partes puedan retomar las negociaciones, lo que redujo la preocupación por una interrupción prolongada del suministro de crudo desde Medio Oriente.
El mercado asiático reaccionó con rapidez a la noticia, con el barril de Brent, referencia para buena parte del comercio mundial de petróleo, perdiendo un 5,58% y ubicándose en 91,38 dólares. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, descendió un 5,46% hasta los 84,43 dólares. La corrección puso fin al fuerte impulso alcista registrado durante las semanas anteriores, cuando el conflicto elevó el temor a una crisis energética de mayor alcance.
La evolución del escenario geopolítico jugó un papel fundamental en el movimiento del mercado. Durante las últimas dos noches, no se registraron nuevos bombardeos estadounidenses sobre Irán, lo que fue interpretado por los operadores financieros como una señal de que aún existe margen para una solución negociada. El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, confirmó esa posibilidad al afirmar que el presidente Donald Trump está dando “un poco de margen” a los contactos diplomáticos con Teherán.
A pesar de la pausa en las operaciones militares, Washington mantiene abiertas todas las opciones. “El ejército estadounidense (…) tiene todo lo necesario para llevar a cabo esta campaña con la eficacia que se requiere”, declaró Waltz durante una entrevista con Fox News. El portavoz del ejército iraní, Mohammad Akraminia, aseguró que las operaciones de represalia fueron suspendidas tras el cese de los ataques estadounidenses.
La tensión en el Golfo Pérsico tiene un impacto directo sobre el mercado energético porque gran parte de las exportaciones mundiales de hidrocarburos dependen del estrecho de Ormuz. Ese corredor marítimo conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y, en condiciones normales, permite el tránsito de aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que se consume diariamente en el mundo.
Las tensiones militares en esa zona habían disparado las primas de riesgo durante las últimas semanas debido al temor de interrupciones en el transporte marítimo. La posibilidad de una disminución de las hostilidades alimentó la expectativa de que la navegación pueda normalizarse progresivamente, reduciendo así la presión sobre la oferta global de petróleo. Sin embargo, el mercado continúa atento a otros factores que podrían alterar el equilibrio del suministro.
Entre estos factores figura el bloqueo marítimo anunciado por los rebeldes hutíes de Yemen contra puertos de Arabia Saudita, una medida que añade incertidumbre sobre las rutas comerciales de la región y mantiene elevado el nivel de vigilancia entre los operadores. La caída de este lunes contrasta con la fuerte escalada registrada durante julio. A medida que aumentaban los enfrentamientos entre Washington y Teherán, el petróleo acumuló importantes ganancias impulsado por el temor a una expansión del conflicto.
Antes de esta nueva escalada, un entendimiento alcanzado entre ambos países el 17 de junio había favorecido un descenso de las cotizaciones, con el Brent negociándose apenas por encima de los 70 dólares. Aunque la pausa en las operaciones militares alivió momentáneamente la presión sobre los mercados energéticos, la evolución de las negociaciones entre Washington y Teherán seguirá siendo el principal factor para determinar el comportamiento del precio del petróleo en los próximos días.
En resumen, la tensión geopolítica en el Golfo Pérsico se ha relajado en los últimos días, lo que ha llevado a una disminución en los precios del petróleo en el mercado internacional. Aunque la situación sigue siendo incierta, la pausa en las operaciones militares ha reducido la preocupación por una interrupción prolongada del suministro de crudo desde Medio Oriente.
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