Trump asegura que no hay prisa para volver a negociar con Irán mientras EE.UU. prepara nueva ofensiva económica
El expresidente dice que EE.UU. mantiene la ventaja y no tiene fecha para volver a la mesa de diálogo con Teherán

Trump asegura que no hay prisa para volver a negociar con Irán mientras EE.UU. prepara nueva ofensiva económica
El miércoles, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en una entrevista que no tiene urgencia alguna para sentarse otra vez a dialogar con Irán. La entrevista, concedida a Al Jazeera, se dio en medio de la preparación de una nueva ronda de sanciones que busca encarecer cualquier vínculo comercial con la República Islámica.
Trump descarta cualquier calendario para el diálogo
Sin rodeos, Trump afirmó: “No tengo ningún plazo, ninguno. No tengo prisa. Estamos ganando con mucha ventaja”. El exmandatario basa su confianza en lo que llama una inflación desbordada y una economía iraní que se está desmoronando, sumada a denuncias de represión contra manifestantes dentro del país. Según él, la presión interna de Teherán ya está debilitando su posición negociadora.
EE.UU. arma la ofensiva de “paria económico”
Desde la Casa Blanca se está ultimando una estrategia conocida como “paria económico”. El plan apunta a sancionar a terceros países, empresas y sectores que mantengan operaciones con Irán, abarcando desde el comercio del oro hasta la tecnología, los activos digitales, la aviación y el transporte marítimo. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, describió la medida como un intento de lograr una “asfixia económica” sobre Teherán, advirtiendo que quienes colaboren con el régimen podrían enfrentar sanciones severas.
Reacciones de Israel y de Teherán
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldó la postura estadounidense, señalando que la posibilidad de un acuerdo diplomático con Irán es muy lejana y recordando que esa visión fue compartida con Trump durante su encuentro en Washington en julio. Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, minimizó el impacto de la nueva campaña, asegurando que EE.UU. no obtendrá resultados, al igual que no los obtuvo durante la guerra anterior. El viceministro de Exteriores, Kazem Qaribabadi, advirtió que Irán responderá atacando intereses económicos estadounidenses y condicionó la reapertura del estrecho de Ormuz al fin de la guerra, al levantamiento del bloqueo y a una solución sobre Yemen.
El estrecho de Ormuz y la disputa marítima
Trump recordó que fuerzas estadounidenses despejaron de minas el paso marítimo del estrecho de Ormuz y que ahora “hacemos pasar muchos barcos”. Irán, sin embargo, mantiene reservas y vincula cualquier reapertura a la observancia de compromisos asumidos por Washington. En paralelo, Irán y Omán están negociando un corredor temporal para retirar minas y establecer una fórmula permanente de navegación, seguridad y administración del estrecho, con la intención de repartir ingresos y aguas entre ambos países.
Antecedentes y contexto regional
Estas declaraciones se insertan en una larga serie de tensiones que comenzaron con el acuerdo nuclear de 2015 y se intensificaron tras la retirada de EE.UU. del pacto en 2018. La presión económica, combinada con la retórica de fuerza militar, sigue marcando la política estadounidense hacia Irán, mientras la región observa con cautela los posibles efectos sobre el comercio mundial de petróleo y la estabilidad del Oriente Medio.
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