Desbordamiento glacial en la frontera Nepal‑China deja 165 muertos y más de 800 desaparecidos
Una avalancha de agua, hielo y lodo deja cientos de muertos y desaparecidos en la zona fronteriza del Himalaya.

Desbordamiento glacial en la frontera Nepal‑China deja 165 muertos y más de 800 desaparecidos
Una avalancha de agua, hielo, rocas y lodo arrasó el miércoles las comunidades de la zona fronteriza entre Nepal y China, cobrándose al menos 165 vidas y dejando 826 personas sin rastro, según la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres de Nepal. El torrente, provocado por el colapso de un glaciar de la cordillera del Himalaya, destruyó carreteras, sepultó vehículos y derribó edificios, obligando a los equipos de rescate a operar en un terreno de acceso extremadamente difícil.
El horror en el distrito de Nuwakot
En Nuwakot, una de las áreas más golpeadas, el lodo cubrió casas, árboles y cables eléctricos, mientras varios automóviles quedaron enterrados bajo la masa de escombros. Shoyam Rajbhandari, vecino del bazar de Dhunge, relató que en apenas media hora la inundación devoró todo el mercado y la gente apenas tuvo tiempo de buscar refugio. Las autoridades nepalíes habían anunciado previamente 403 desaparecidos, entre ellos 341 extranjeros; la cifra ahora supera los 800.
Repercusiones al otro lado de la frontera
El desastre también se sintió en el lado chino. La agencia estatal Xinhua informó que 558 personas siguen desaparecidas y tres murieron en el Tíbet, mientras la cadena CCTV precisó que 260 de los desaparecidos eran extranjeros y que dos aldeanos fueron rescatados. Entre los turistas extracomunitarios se encontraban 133 peregrinos indios rumbo al monte Kailash, 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos y 24 canadienses. Australia, Malasia y Estados Unidos confirmaron que sus ciudadanos están entre los desaparecidos y coordinan la respuesta con Nepal y organismos internacionales.
Causas del colapso y antecedentes de la zona
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) descartó la hipótesis de un sismo y confirmó que el fenómeno correspondió a un colapso glacial de magnitud 5,2, que generó una ola de inundación sin precedentes. Expertos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas señalaron que la velocidad del flujo alcanzó niveles excepcionales, con el río Trishuli elevándose hasta nueve metros en apenas media hora. El río Lhende Khola, afluente del Bhotekoshi, sufrió la mayor crecida, repitiendo un desbordamiento que ya había ocurrido hace 14 meses.
Desafíos para la búsqueda y el rescate
Las autoridades de Nepal y China continúan las labores de búsqueda y rescate, aunque la falta de comunicaciones y la inaccesibilidad del terreno complican la labor. El clima de la zona, con temperaturas en aumento y glaciares que pierden hielo a una velocidad que se ha duplicado desde el año 2000, plantea un escenario de riesgo permanente. El último episodio similar, en agosto del año pasado, dejó nueve muertos tras el desbordamiento de un lago glaciar en el Tíbet, evidenciando la vulnerabilidad de la región frente al cambio climático.
Ante la magnitud del desastre, organismos internacionales y gobiernos extranjeros están enviando equipos de socorro, equipos de detección de víctimas y suministros de emergencia. Mientras tanto, los familiares de los desaparecidos esperan noticias que confirmen la suerte de sus seres queridos, y la población local se enfrenta a la tarea de reconstruir hogares y caminos que quedaron bajo metros de lodo.
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