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República Dominicana incorpora la definición IHRA contra el antisemitismo

El país reafirma su legado humanitario al incorporar el marco internacional para combatir el antisemitismo.

El lunes 24 de agosto más de 300 personas se congregaron en el salón del Hotel Embajador de Santo Domingo para el sexto Foro Latinoamericano contra el Antisemitismo, organizado por el Combat Antisemitism Movement (CAM). Al cerrar la jornada, el presidente Luis Abinader anunció que la República Dominicana adoptará la definición sobre antisemitismo de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), convirtiéndose en el séptimo país latinoamericano en sumarse a ese marco.

Un gesto histórico que vuelve a resonar

Abinader recordó que, en 1938, la República Dominicana fue el único Estado que abrió sus puertas a miles de judíos que huían del nazismo tras la convocatoria de Franklin D. Roosevelt en la conferencia de Évian‑les‑Bains. Esa política de acogida, impulsada por el dictador Trujillo, quedó marcada en la memoria colectiva del país. Ochenta y ocho años después, el mandatario vuelve a honrar esa tradición humanitaria al firmar la definición IHRA, subrayando que el antisemitismo no es sólo una cuestión del pueblo judío, sino una amenaza para la convivencia democrática.

Qué establece la definición IHRA

El texto, elaborado en 2016, funciona como guía para identificar conductas de odio contra los judíos. La IHRA enumeró once ejemplos que van desde la justificación del odio y la difusión de mitos conspirativos hasta la negación del derecho a existir de Israel. Al mismo tiempo, la definición deja claro que la crítica legítima a la política israelí no constituye antisemitismo, separando el debate político del discurso que criminaliza a todo un pueblo.

Impacto regional y compromiso internacional

Con la adhesión dominicana, la lista de países latinoamericanos que respaldan la IHRA se amplía a Argentina, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Panamá y Uruguay, sumando 47 naciones a nivel global. De esas, 30 ya la incorporaron en sus legislaciones o estrategias, y más de 1.300 entidades y 340 instituciones culturales y educativas se han sumado al llamado a combatir el antisemitismo.

Antisionismo y antisemitismo: la línea que traza el gobierno

Durante la conferencia el rabino embajador Yehuda Kaploun, enviado especial de EE. UU. para monitorear el antisemitismo, insistió en que la lucha contra el odio debe basarse en principios universales y no en intereses políticos pasajeros. Abinader coincidió, señalando que rechazar el antisemitismo no implica tomar partido en conflictos concretos, sino afirmar que ninguna causa justifica la discriminación o la violencia contra una comunidad.

El presidente advirtió que el antisionismo, cuando se transforma en pretexto para negar el derecho del Estado judío a existir, se vuelve una forma renovada de antisemitismo. “El antisionismo es un nuevo vestido para un viejo odio”, sostuvo, intentando delimitar la crítica a la política israelí de la hostilidad dirigida a los judíos en todo el mundo.

Perspectivas a futuro

La adopción de la definición IHRA abre la puerta a la elaboración de políticas públicas, planes educativos y protocolos de seguridad que permitan identificar y sancionar conductas antisemitas en la República Dominicana. Además, el compromiso refuerza la imagen del país como referente de solidaridad internacional, recordando su papel histórico durante la Segunda Guerra Mundial.

En palabras de Abinader, rechazar el antisemitismo es afirmar que ningún desacuerdo político puede justificar el odio. Con esa postura, la República Dominicana no sólo honra su legado, sino que se posiciona como un actor activo en la construcción de una convivencia democrática libre de toda forma de discriminación.

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