Mundo

Rockhopper y Navitas aseguran que las sanciones de Milei no paralizarán el proyecto Sea Lion

Las empresas aseguran que las medidas anunciadas por Milei no detendrán la exploración del yacimiento Sea Lion.

Las compañías británica Rockhopper y la israelí Navitas, titulares de la licencia para explorar el yacimiento petrolero Sea Lion al norte de las Islas Malvinas, descartaron este viernes cualquier efecto material de las sanciones anunciadas por el presidente argentino Javier Milei. En un comunicado conjunto confirmaron que las autorizaciones “legalmente otorgadas” por la administración local siguen vigentes y que el calendario del proyecto no sufrirá retrasos.

Licencias vigentes y respaldo del Gobierno británico

Rockhopper y Navitas subrayaron que la licencia de exploración fue concedida con el apoyo total y continuo del Gobierno del Reino Unido. Recordaron que sus derechos de explotación fueron otorgados bajo el marco legal del Territorio Británico de Ultramar, y que cualquier medida unilateral de Argentina no altera esa base jurídica. Para ambas firmas, la continuidad del proyecto depende de la estabilidad del marco regulatorio británico, no de decisiones políticas externas.

El plan de sanciones anunciado por Milei

En su alocución nocturna, Milei anunció la intención de firmar un decreto que inhabilitaría a las compañías involucradas en proyectos malvinenses, extendiendo la prohibición a sus accionistas, directivos y proveedores. Además, prometió presentar al Congreso un proyecto de ley para endurecer las penas y permitir juicios en ausencia contra quienes operen en las islas sin autorización argentina. El mandatario sostuvo que la falta de una respuesta firme permitiría a empresas extranjeras “apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar”.

Reacción del Reino Unido y el mercado financiero

El gobierno británico respondió de inmediato. El ministro de Defensa, Wes Streeting, y el canciller de Exteriores, Ed Miliband, reiteraron la posición inamovible de Londres sobre la soberanía de las Malvinas, basada en la autodeterminación de sus habitantes. En la bolsa de Londres, las acciones de Rockhopper cayeron más del 5 % tras la noticia, mientras que Navitas perdió alrededor del 2 % en Tel Aviv, reflejando la sensibilidad del mercado a cualquier escalada diplomática.

Contexto del proyecto Sea Lion y la carrera por los recursos marinos

Sea Lion se mantiene en fase de exploración; de confirmarse reservas comercialmente viables, marcaría el inicio de la extracción de hidrocarburos en un archipiélago bajo control británico desde 1833. Otras empresas también poseen licencias en la zona, como la británica Borders & Southern y la canadiense JHI, lo que sugiere un creciente interés internacional por los recursos marinos de la región. La disputa se inserta en una pugna diplomática que, según analistas, trasciende lo económico y vuelve a abrir la cuestión de soberanía que data de casi dos siglos.

Impacto en la economía local y la estrategia de Milei

Mientras tanto, el presidente Milei anunció que ampliará la presión a sectores como la pesca, el turismo de cruceros y la ganadería ovina, pilares de la economía de las islas. La medida busca generar un costo político y económico para los actores que, según la administración, se benefician de la presencia británica. Para los residentes de las Malvinas, la incertidumbre se traduce en una posible amenaza a la continuidad de sus actividades productivas y a la estabilidad de sus empleos vinculados al sector energético.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior