Bombardeos rusos en Kiev y Dnipropetrovsk se intensifican antes de la visita de enviados de Trump
Mientras Ucrania intentaba un alto al fuego, misiles y drones rusos volvieron a golpear la capital y la región de Dnipropetrovsk.

Ataque mortal en Kamianske y Bucha
En la madrugada del sábado, la noche se tornó roja en la zona industrial de Kamianske, en la provincia de Dnipropetrovsk, y en varios puntos del distrito de Bucha, en los alrededores de Kiev. Misiles, drones y el fuego de la artillería rusa alcanzaron ambos lugares casi simultáneamente. Según informó Oleksandr Ganzha, jefe de la administración regional, el saldo fue de cuatro muertos y cinco heridos, entre ellos una mujer de 30 años que sigue en cuidados intensivos. Tres de los lesionados fueron ingresados de urgencia en el hospital local.
En Bucha, el Servicio de Emergencias tuvo que enfrentar un incendio en un almacén; mientras los bomberos luchaban contra las llamas, otro ataque impactó un depósito contiguo, complicando aún más la labor de rescate. En Boryspil, un proyectil provocó un incendio que redujo a cenizas parte del techo de un edificio residencial de nueve plantas, dejando la novena planta gravemente dañada. Dos vecinos resultaron heridos y quince personas fueron evacuadas por los equipos de emergencia.
Respuesta ucraniana y alto al fuego provisional
Horas antes de los bombardeos, el gobierno de Kiev había anunciado un alto al fuego temporal con la intención de allanar el paso de los negociadores estadounidenses entre Kiev y Moscú. El presidente Volodímir Zelenski declaró que Ucrania evitaría ataques sobre territorio ruso mientras se mantuvieran los contactos diplomáticos, buscando crear una zona de seguridad que permitiera que los enviados de Washington dialogaran sin el ruido de los bombardeos.
El mismo día, un dron ruso intentó atacar la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en la capital. Zelenski describió el objetivo como “directamente la oficina del jefe del servicio” y exigió una respuesta “apropiada y tangible”. La propuesta de alto al fuego, según el mandatario, debía cubrir toda la estadía de los emisarios estadounidenses y ser recíproca: “No habrá ataques aéreos por nuestra parte, y Rusia debe garantizar lo mismo”.
Visita de los enviados estadounidenses
Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del expresidente Donald Trump, llegaron a Moscú el sábado para reunirse con Vladimir Putin y, poco después, se desplazaron a Kiev para encontrarse con Zelenski. La agenda oficial incluye una reunión el domingo, según fuentes anónimas citadas por AFP. Trump aseguró que sus delegados llevan una propuesta concreta para poner fin a la guerra, argumentando que él “puso fin a ocho guerras”.
El objetivo de la delegación es reactivar la diplomacia que, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca a inicios de 2025, había generado varias rondas de contactos sin resultados claros. Entre los temas pendientes está el control del Donbás, zona parcialmente ocupada por fuerzas rusas. La presencia simultánea de los enviados en Moscú y Kiev marca la primera vez que se produce este cruce de visitas después de múltiples invitaciones del gobierno ucraniano.
Reacciones de Moscú y Washington
El Kremlin no confirmó oficialmente la visita de los representantes estadounidenses, aunque se sabe que Witkoff se reunirá con Putin antes de volar a Kiev. Por su parte, la CIA envió a su director, John Ratcliffe, a Moscú la semana pasada, describiendo el viaje como una “semirutina”. Washington sigue presionando para que ambas partes cesen los ataques mientras se negocia un acuerdo de paz duradero.
El bombardeo de sábado, que dejó muertos y heridos en dos frentes diferentes, subraya la fragilidad del clima de seguridad en la región. Mientras los diplomáticos intentan abrir una ventana de diálogo, la población civil sigue pagando el precio de la violencia, y la comunidad internacional observa con creciente preocupación la escalada de la tensión.
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