Zelensky culpa a Rusia de atacar aeropuertos de Kiev para frenar la misión de Trump
El presidente ucraniano denuncia bombardeos rusos como intento de bloquear la llegada de los enviados estadounidenses a la capital

Rusia lanzó una serie de ataques con drones y misiles contra el Aeropuerto Internacional de Kiev y el Aeropuerto de Borispol el sábado 6 de septiembre, pocas horas antes de que los enviados de la administración Trump aterrizaran en Moscú para iniciar una ronda de negociaciones inéditas desde que empezó la guerra.
Los ataques contra los aeropuertos de Kiev y Borispol
Los bombardeos nocturnos alcanzaron las dos terminales más importantes de la capital ucraniana. Ambas instalaciones permanecían cerradas al tráfico civil desde la invasión de febrero de 2022, pero siguen siendo símbolos estratégicos del control del espacio aéreo. Zelensky publicó en su cuenta de X que los ataques fueron “demostrativos” y “deliberados”, algo que no se había visto en mucho tiempo.
En años anteriores, los aeropuertos de Kiev habían sufrido escaramuzas esporádicas, pero nunca una ofensiva coordinada que buscara paralizar la infraestructura mientras se desarrollaba una cumbre diplomática. El objetivo, según el mandatario, fue intimidar a los delegados estadounidenses y dificultar su desplazamiento entre Moscú y Kiev.
Zelensky declara tregua aérea unilateral
En la misma noche, el presidente ucraniano anunció una tregua aérea unilateral, comprometiéndose a no lanzar ataques contra territorio ruso mientras los emisarios estadounidenses pudieran moverse con seguridad. La medida buscaba garantizar la integridad de los representantes de Donald Trump, aunque Moscú no respondió con una reciprocidad similar.
El anuncio de la tregua generó una breve pausa en los combates aéreos sobre la zona, pero los drones y misiles rusos siguieron operando en la periferia de la capital, manteniendo una amenaza latente para cualquier vuelo que intentara acercarse.
La visita de los enviados de Trump y su contexto diplomático
A pesar de la provocación, un avión especial de EE. UU. aterrizó en el aeropuerto moscovita de Vnúkovo con Steve Witkoff y Jared Kushner a bordo, según confirmaron los controladores aéreos y la agencia Interfax. Trump había declarado que los enviados llevaban una propuesta para poner fin al conflicto, calificando su experiencia como “haber terminado ocho guerras”.
Esta fue la primera visita de negociadores de la administración Trump a Ucrania desde que asumieron el poder, aunque ya habían viajado a Moscú en varias oportunidades. En la capital rusa, voceros señalaron que, por el momento, no existen condiciones concretas para detener la guerra, moderando las expectativas sobre la cumbre.
Reacciones de Moscú y perspectivas de cese de fuego
El jefe del Estado Mayor ucraniano, Kyrylo Budanov, advirtió que, aunque las conversaciones mediadas por Washington podrían reactivarse en septiembre, un cese del fuego no se vislumbra antes de la primavera de 2027. Zelensky anunció que Ucrania ajustará sus operaciones aéreas la próxima semana en respuesta a la “presencia peligrosa” de drones y misiles rusos, pero mantendrá el espacio aéreo seguro para los emisarios estadounidenses.
Putin, por su parte, se mostró dispuesto a recibir a los enviados de Trump, pero descartó por ahora una cumbre tripartita que incluya a Rusia, a menos que sirva para firmar un acuerdo de paz definitivo. Mientras tanto, el espacio aéreo ucraniano sigue cerrado a la aviación civil, obligando a delegaciones y visitantes a desplazarse por tierra o tren a través de países vecinos.
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