Malvinas en el tapete: la candidatura de Rafael Grossi a la ONU bajo presión
La disputa por la soberanía de las islas vuelve a ser protagonista en la carrera por la Secretaría General

Una reciente declaración del expresidente estadounidense Donald Trump sobre la soberanía de las Islas Malvinas encendió la polémica en Washington y, de inmediato, llegó a la Casa Blanca. El comentario, que insinuaba una postura más favorable a Buenos Aires, fue utilizado por el presidente argentino Javier Milei como argumento para reforzar su discurso nacionalista y, al mismo tiempo, impulsar la candidatura de Rafael Grossi al puesto de secretario general de la Organización de Naciones Unidas.
Milei lleva la cuestión a la cadena nacional
En la madrugada de la cadena nacional, Milei sostuvo que las palabras de Trump representaban un “respaldo implícito” de EE. UU. al reclamo argentino sobre las Malvinas. Aprovechó la intervención para anunciar la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y la aplicación de sanciones contra compañías petroleras que operan en lo que describió como territorio “ocupado ilegalmente” por el Reino Unido. “Defender nuestra soberanía no es solo una cuestión electoral, es una decisión de futuro”, declaró el mandatario, subrayando que la seguridad nacional incluye la protección de recursos estratégicos y la capacidad de decidir el propio destino.
Reacción británica en la red social X
El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, respondió en X recordando que los habitantes de las Islas Malvinas han optado por la ciudadanía británica y que el compromiso londinense con el archipiélago es “absoluto e inquebrantable”. Desde la perspectiva británica, la postura de Milei refleja más la política interna de Argentina que una amenaza real a la soberanía del territorio.
El juego de votos en el Consejo de Seguridad
La elección del secretario general se decide en el Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes – EE. UU., China, Rusia, Reino Unido y Francia – poseen veto. En la última ronda informal, los candidatos obtuvieron los siguientes resultados: Carolyn Rodrigues‑Birkett ocho votos “Encouraged”, tres “Discouraged” y cuatro “No opinion”; Rebeca Grynspan siete “Encouraged”, cuatro “Discouraged” y cuatro “No opinion”; y Rafael Grossi siete “Encouraged”, seis “Discouraged” y dos “No opinion”. La diferencia radica en que, a diferencia de sus rivales, Grossi ahora lleva la sombra de la disputa diplomática entre Argentina y el Reino Unido.
¿Qué implica la posible abstención británica?
Londres había insinuado una abstención que, en la práctica, equivale a un apoyo tácito a Grossi pese a su nacionalidad argentina. Sin embargo, la escalada de retórica tras los comentarios de Trump y Milei podría obligar a Reino Unido a revisar su posición antes de la votación definitiva del 18 de septiembre.
Perspectivas para la candidatura de Grossi
Grossi, al frente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OEIA), goza de amplio reconocimiento por su gestión en materia nuclear. No obstante, la tensión geopolítica añadida por la disputa de las Malvinas introduce un factor extra que Washington y París deberán sopesar. Sólo EE. UU. y Francia podrían ejercer presión para que el Reino Unido mantenga su postura de abstención, mientras que la afinidad de Milei con Trump y Emmanuel Macron sugiere que ambos líderes podrían inclinar la balanza a favor del candidato argentino.
Con el calendario electoral en marcha y la presión de los medios internacionales, la candidatura de Grossi se encuentra en un punto crítico donde la diplomacia tradicional se cruza con la retórica nacionalista. El desenlace de la votación del 18 de septiembre definirá no solo el futuro de la ONU, sino también el eco que la disputa por las Malvinas tendrá en la arena multilateral.
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