Córdoba

Bella Vista celebra su festival cultural y refuerza el proyecto comunitario de la biblioteca

Un día de música, talleres y comunidad que consolida la Biblioteca Popular Bella Vista como eje cultural del sur cordobés.

El sábado 26 de septiembre la Biblioteca Popular Bella Vista, ubicada en la esquina de Rufino Zado 633 y José de Iriarte, organizó un festival gratuito en la Plaza Víctor Brizuela, en el marco del Día de las Bibliotecas Populares. La movida reunió música en vivo, talleres y una Estación Gráfica, con la intención de estrechar los lazos entre el barrio y la cultura.

Más que una biblioteca: un punto de encuentro de 36 años

Fundada el 4 de junio de 1990, la institución lleva más de tres décadas funcionando como espacio de formación y construcción comunitaria en el sur cordobés. Un equipo de seis personas, entre ellas dos de comunicación, mantiene la agenda diaria con dos turnos de atención de lunes a viernes (10‑13 y 16‑19) y un puesto itinerante de libros en la Feria de los Naranjos cada quince días.

Con un fondo bibliográfico que supera los 27.000 volúmenes, cualquier vecino puede asociarse presentando su DNI y abonando una cuota social de 1.000 pesos, sin exclusiones. Además, la biblioteca cuenta con una sala de computación abierta los martes y viernes para trámites y búsquedas de información, y brinda asesoría legal gratuita los martes y jueves.

Programas gratuitos que responden a la demanda del barrio

El programa de talleres, totalmente gratuito, abarca desde ajedrez, guitarra y batucada hasta huerta, tejido integral, costura y arte‑tecnología. Destaca la “Salita Mundo Mágico”, un espacio de literatura para niños que ha generado una cadena generacional: los pequeños que asistieron hace años vuelven ahora con sus propios hijos.

En colaboración con la Fundación La Quadra se gestiona una huerta comunitaria con talleres de siembra y conservas. Con la organización Red Puentes, que trabaja en la prevención de consumos problemáticos, se coordina un espacio de acompañamiento para mujeres los jueves por la tarde.

Orígenes y evolución de la institución

La biblioteca nació gracias a la gestora cultural Susana Fiorito y al escritor Andrés Rivera, junto a militantes locales. El edificio que hoy ocupa fue antes el primer Centro Cultural del barrio y, antes aún, un depósito de forrajes. En 1989 la Fundación Pedro Milesi adquirió el inmueble y, con la ayuda de vecinos voluntarios, lo adaptó para la nueva biblioteca.

Desafíos financieros y la apuesta por la autogestión

Durante décadas el sostenimiento dependió de aportes privados de Fiorito y la Fundación Pedro Milesi. Tras el fallecimiento de la fundadora, el equipo impulsó la creación del Club de Amigxs, una red de aportes mensuales voluntarios que se organiza en categorías –Semilla, Raíz, Brote, Bosque, Guardián/a de la Memoria y Socio/a Protector/a– con montos que van de $5.000 a más de $50.000. La iniciativa busca garantizar que la biblioteca siga siendo un espacio abierto, gratuito y autónomo.

El festival sirvió también para presentar el Club de Amigxs; los asistentes pudieron acercarse al Punto Amigx, conocer las distintas categorías de aporte y sumarse al proyecto colectivo que, según la coordinadora Vico Chudnobsky Paredes, defiende el derecho a la cultura, a la educación y al conocimiento.

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