Córdoba

Colegio privado de Córdoba condenado a indemnizar a estudiante tras explosión química en laboratorio

El juzgado de Córdoba condena a un colegio privado a pagar una indemnización tras una explosión en el experimento de la “serpiente del faraón”.

El Juzgado en lo Civil y Comercial de 51° Nominación de la ciudad de Córdoba dictó este lunes una sentencia que obliga a un colegio privado a pagar una indemnización a una estudiante de secundaria que sufrió quemaduras de extrema gravedad durante el experimento conocido como “la serpiente del faraón”. El accidente se produjo en la clase de química cuando una compañera añadió alcohol a la mezcla, provocando una explosión de fuego que impactó directamente a la víctima.

El fallo del juzgado

El magistrado Gustavo A. Massano aplicó el régimen de responsabilidad objetiva del artículo 1767 del Código Civil y Comercial, considerando al colegio como proveedor de servicios educativos y a la alumna como consumidora. En su fallo, el juez subrayó que la institución tiene el deber de custodiar a sus alumnos y garantizar la seguridad en todas sus instalaciones, incluido el laboratorio de química.

Argumentos de la defensa y decisión judicial

La defensa del plantel intentó eximirse de responsabilidad alegando que el daño fue causado por la conducta imprudente de otra estudiante, calificándolo como un caso fortuito e imprevisible. La compañía de seguros, citada en garantía, sostuvo que la explosión era inevitable. El tribunal desestimó ambas posturas, señalando que la conducta de un alumno menor es una contingencia previsible que la escuela debe anticipar y controlar.

Deficiencias en la seguridad del laboratorio

La pericia técnica presentada en el proceso reveló que el laboratorio carecía de elementos básicos de protección personal, como gafas, guantes y extintores en buen estado. Además, el manual interno de seguridad no se aplicó el día del experimento. El juez destacó la insuficiente supervisión: una sola docente estaba a cargo de varios grupos que realizaban simultáneamente pruebas de fuego, sin ayudantes de laboratorio ni inspección previa de los recipientes de alcohol traídos por los estudiantes.

Repercusiones para la comunidad educativa cordobesa

La sentencia reabre el debate sobre la normativa de seguridad en los laboratorios de colegios, tanto privados como públicos. Expertos en educación química advierten que la manipulación de sustancias inflamables debe estar siempre acompañada de protocolos estrictos y de personal capacitado. La decisión sienta un precedente importante: las escuelas no pueden delegar la responsabilidad en los alumnos cuando la actividad conlleva riesgos inherentes.

La estudiante, de 17 años al momento del accidente, estuvo internada en terapia intensiva durante 70 días y se sometió a decenas de intervenciones quirúrgicas, incluidas limpiezas, ablaciones y autoinjertos de piel. Su proceso de rehabilitación sigue en curso y quedó con una incapacidad psicofísica permanente y definitiva. La indemnización acordada cubrirá los gastos médicos, la pérdida de capacidad laboral futura y una compensación por daño moral.

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