Mundo

Drones ucranianos cierran aeropuertos de Moscú y dejan 223 vuelos cancelados

Una oleada de drones ucranianos paralizó el tráfico aéreo de Moscú, provocando cientos de cancelaciones.

Drones ucranianos cierran aeropuertos de Moscú y dejan 223 vuelos cancelados

En la noche del jueves al viernes una oleada de drones ucranianos cruzó la zona metropolitana de Moscú y obligó al cierre inmediato de los aeropuertos de la capital rusa. El operativo se extendió casi nueve horas, tiempo suficiente para que el tráfico aéreo se paralizara por completo y los viajeros quedaran varados en las terminales.

Cierre total de los aeropuertos de Moscú

Las autoridades de aviación declararon en marcha un protocolo de emergencia que suspendió todas las operaciones de despegue y aterrizaje. Los controladores de tráfico tuvieron que desactivar los radares y los equipos de navegación mientras los equipos de seguridad patrullaban la zona. La medida, aunque drástica, buscó evitar cualquier incidente mayor en una ciudad que concentra la mayor parte del tráfico aéreo del país.

Cifras que evidencian el caos

Según el servicio de monitoreo independiente Airports.ru, la interrupción provocó al menos 223 vuelos cancelados y 505 retrasos en todo el territorio nacional. Esos números demuestran cómo la paralización de la zona metropolitana se contagió al resto del país, generando una cadena de demoras que afectó a cientos de viajeros y a empresas que dependen del transporte aéreo para sus envíos.

El veredicto del monitoreo independiente

Airports.ru, que lleva varios años recopilando datos de tráfico aéreo en Rusia, confirmó la magnitud de los números y subrayó la gravedad de la paralización. El organismo puntualizó que una duración de casi nueve horas representa una de las interrupciones más largas registradas en la historia reciente de los aeropuertos moscovitas, lo que pone en evidencia la vulnerabilidad del sistema ante amenazas aéreas.

Pasajeros atrapados sin solución

Los viajeros que tenían planes de salir o llegar a la capital se vieron obligados a buscar alternativas de último momento, muchas veces sin guías claras ni asistencia suficiente. Las aerolíneas ofrecieron reprogramaciones, pero la falta de pistas operativas obligó a los pasajeros a pasar la noche en salas de espera o a buscar alojamiento en hoteles cercanos, lo que encareció el laburo de quienes ya tenían la guita ajustada.

La movida en el conflicto ruso‑ucraniano

Los ataques con drones se han convertido en una herramienta frecuente en la guerra entre Ucrania y Rusia. En esta ocasión la capital fue el objetivo directo, demostrando que Moscú no está exenta de la amenaza aérea. La operación, aunque breve, dejó una huella visible en la operatividad del aeropuerto y en la percepción de seguridad de los usuarios, alimentando la tensión política y económica que ya pesa sobre la región.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver al botón superior