El duro discurso de Belloso durante la asamblea de Rosario Central: del “hemos enfrentado a un poder que no imaginamos” al recuerdo de Ivana Garcilazo

Luego de aprobarse por unanimidad la Memoria y el Balance de su último ejercicio en Rosario Central, el presidente de la entidad, Gonzalo Belloso, destacó los hitos logrados en su gestión y remarcó la “lucha contra el poder” sin entender el por qué tomaron de punto al ‘Canalla’.
“El único objetivo es que la gente sea feliz y pudimos pudimos hacerlo varias veces. Nos tocó ganar seis clásicos, algo impensado, muy lindo, hemos disfrutado muchísimo cada uno. Nos tocó salir campeón tres veces”, inició el mandatario.
En la misma línea, detalló: “Nos tocó descender en fútbol femenino, volvimos a ascender, nos tocó ascender con Futsal, nos toca acompañar cada deporte, nos toca crecer en el estadio, nos toca crecer en las canchas, hemos hecho un montón de cosas. Me hubiera encantado poder hacer alguna otra, pero estamos muy satisfechos y, como dije antes, para mí fue el honor de mi vida haber sido presidente central.”
“Tenemos varios objetivos, tenemos obras que estamos construyendo, tenemos obras que tenemos que terminar, tenemos campeonatos en curso que queremos competir, la gestión la vamos a terminar siempre de nalgas a morir, y el club tiene para crecer muchísimo más, muchísimo más, esté quien esté, este club nació grande, pero todos los días puede ser más grande, así que bueno, ojalá que los que vengan, el que siga, si somos nosotros y otros, pueda seguir este camino de crecimiento”, prosiguió.
Y dio detalles de su salida: “Estamos viendo es difícil para nosotros el día a día consume mucho. Central tiene que pelear todo el santo día de la mañana a la noche contra un montón de gente, no es que es todo color de rosa para lograr los objetivos, los caminos son muy duros, ha sido agotador sobre todo en un inicio y después la competencia durísima, competimos contra clubes fortísimos de la Argentina, contra clubes fortísimos del exterior, contra muchísimos poderes.”
“Hemos enfrentado poderes que nunca nos imaginamos que iban a estar en contra nuestro porque la verdad nunca le hemos hecho nada para tener problemas ni con el gobierno, ni con la prensa nacional, ni con un montón de cosas que sin querer nos han apuntado ahí. Central es un club que ha respetado todo el mundo, que respeta todo el mundo y que quiere que lo respeten, pero bueno, es duro, todo eso nos tocó enfrentarlo y estamos definiendo a ver cómo seguimos”, arremetió.
“Rosario Central tiene gente muy preparada para continuar con este trabajo, pero bueno, todavía no lo hemos tomado la decisión. Olvidar de lo que fue Malcorra, lo que fue Quintana, que fue mayo, lo que fue factura en ese año, pudimos festejar un gran título y por supuesto con la guía de Miguel. Pero pero como te dije, ese año nosotros queríamos enfrentar las deudas, ordenarlo institucionalmente, para nosotros un club es serio a través de lo institucional, pero bueno, deportivamente vimos la oportunidad y le sacudimos”, remarcó sobre el balance de 2026.
Y cerró: “Nosotros como somos de origen pobre, todos nosotros, el club en general, de origen de trabajo, siempre se aferra a los sueños y eso no hay que perderlo. Creo que un club como el nuestro siempre tiene que tener sueños y, bueno, yo tengo los míos si si me toca seguirlos directo”.
GONZALO BELLOSO PIDIÓ JUSTICIA POR IVANA GARCILAZO EN LA ASAMBLEA ORDINARIA
“Tuvimos muchos buenos momentos en todos estos cuatro años, pero tuvimos dos momentos muy duros eh como fue despedir a Eduardo Peralta y a Tapita Nardone. Así que les pido un aplauso para ellos”, inició Belloso.
Y continuó: “Nos marcó mucho también despedir a Omar Palma, despedir a Miguel Russo, pero creo que pudimos nosotros como gestión, ustedes como socios estar a la altura, acompañar a su familia, a despedir a dos personas tan importantes en la historia de nuestro club”.
“Tuvimos que enterrar a Ivana Garcilazo. No abandonamos esa lucha, justicia por Ivana, basta de asesinos. Asesinos que se esconden y los cuidan en los clubes, les va a pasar de nuevo, ¡basta!”, cerró.





