Irán se mantiene firme: niega entrega de uranio y rechaza inspecciones del OIEA
El jefe de la OEAI asegura que el enriquecimiento nuclear sigue siendo esencial pese a la presión de EE. UU.

Teherán volvió a dar la cara este jueves, descartando cualquier posibilidad de detener el enriquecimiento de uranio o de entregar el stock ya procesado, en medio de una nueva oleada de presión de Washington para que Irán reduzca drásticamente su capacidad nuclear.
El enriquecimiento, columna vertebral del programa atómico
Mohammad Eslami, al frente de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), describió el proceso como “una parte inseparable” del proyecto nuclear nacional. Ante la pregunta de los periodistas sobre un posible abandono, el funcionario replicó sin titubeos: “Bajo ninguna circunstancia”. Para Eslami, una industria nuclear viable no puede existir sin ese paso inicial; la energía nuclear, según él, es el motor de la ciencia y la tecnología del país.
Negación a la entrega del uranio y a la inspección del OIEA
El mismo porteño de la OEAI descartó de plano la idea de ceder el stock de uranio ya enriquecido, asegurando que “no existe tal cosa”. También tachó de “nada nuevo” las amenazas renovadas de Washington contra instalaciones nucleares iraníes, recordando que EE. UU. lleva años lanzando advertencias y operativos contra el país.
Eslami acusó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de no reconocer visitas de inspectores a sitios que no fueron blanco de los ataques y de actuar bajo la presión de Estados Unidos e Israel para recabar información sobre los lugares dañados. Según la legislación iraní, la cooperación con el OIEA está limitada por motivos de seguridad, medida que se reforzó con la ley aprobada por el Parlamento en junio de 2025 tras los bombardeos de Natanz, Fordow e Isfahán.
Los ataques a Natanz, Fordow e Isfahán y la respuesta iraní
Las instalaciones de Natanz, Fordow e Isfahán fueron blanco de ataques en junio de 2025; Natanz volvió a ser alcanzada en marzo de 2026 en una nueva oleada de bombardeos atribuidos a Estados Unidos e Israel. A pesar de la destrucción, Eslami precisó que los inspectores del OIEA continúan realizando inspecciones de rutina en las instalaciones que permanecieron intactas, bajo los acuerdos previos firmados por Teherán.
Diálogo con EE.UU. y la reapertura del estrecho de Ormuz
Las declaraciones de Eslami coincidieron con un intercambio de propuestas entre Irán y Estados Unidos para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz. El canciller iraní, Abbas Araqchi, indicó que el país podría responder en pocos días a la contrapropuesta de Washington, que plantea la reapertura del estrecho en siete días si se cumplen determinadas condiciones.
En paralelo, el presidente estadounidense, Donald Trump, calificó las conversaciones de “productivas” y aseguró que EE. UU. no lanzará ningún ataque antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, intentando darle un tono de estabilidad a la negociación.
Mientras tanto, la postura iránica de no ceder ni el uranio ni la inspección del OIEA mantiene viva la tensión regional y deja en el aire el futuro de las negociaciones, que seguirán siendo el foco de la agenda internacional en los próximos meses.
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