Lula defiende la semana 6×1 y alerta sobre la carga doméstica que recae en las mujeres
El presidente brasileño insiste en mantener la jornada de seis días con un día libre, mientras critica que ese día se convierta en trabajo invisible en los hogares.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a la palestra pública en una entrevista con la cadena SBT y reiteró que la semana laboral de seis días con un día de descanso (6×1) no debe ser eliminada. Según el mandatario, la propuesta ignora que, para muchísimas mujeres, el día libre se transforma en una jornada extra de tareas del hogar: «En el caso de las mujeres, el día que tienen libre en casa es, en realidad, cuando más trabajan, porque tienen que limpiar todo lo acumulado durante la semana».
Lula defiende la jornada 6×1 y critica la carga doméstica de las mujeres
El presidente explicó que la medida no busca imponer una norma rígida, sino servir de marco de referencia para que cada sector negocie sus propias condiciones. Citó ejemplos de hospitales y fábricas donde los horarios varían y requieren acuerdos particulares. En su relato, Lula recordó su propia experiencia como metalúrgico bajo el esquema tradicional de cinco días y dos de descanso, subrayando que la flexibilidad es clave para conciliar la vida laboral y familiar.
Flexibilidad y negociaciones sectoriales
La propuesta contempla que cada rama productiva pueda pactar horarios que se ajusten a su realidad operativa. «No se trata de una norma inflexible; al contrario, se negociará lo necesario para facilitar la vida de los trabajadores y, al mismo tiempo, asegurar la viabilidad de las empresas», afirmó el mandatario. La postura busca evitar una imposición única que pueda afectar la competitividad de sectores como la salud o la industria manufacturera.
Seguridad y la postura frente al Escudo de las Américas
En el mismo programa, Lula se pronunció en contra de la participación directa de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el crimen organizado, una línea que contrasta con la iniciativa estadounidense conocida como Escudo de las Américas. El presidente sostuvo que la defensa del territorio corresponde a los militares, mientras que la seguridad ciudadana debe quedar en manos de una policía especializada. Propuso duplicar el presupuesto de los cuerpos federales y crear un Ministerio de Seguridad, independientemente del resultado electoral.
Elecciones, polarización y el debate regional
Las declaraciones llegan a menos de una semana de la segunda vuelta presidencial que enfrentará a Lula contra el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro. Ambos candidatos aparecen empatados en los últimos sondeos y la campaña se ha polarizado en torno a la inseguridad, la reforma laboral y la propuesta de rebajar la mayoría de edad penal a 16 años en casos graves. Bolsonaro ha acusado a Lula de ser condescendiente con el narcotráfico y ha prometido declarar la guerra al narcoterrorismo, alineándose con el Escudo de las Américas.
Mientras Brasil no ha sido invitado al grupo liderado por Estados Unidos, Lula criticó que los países latinoamericanos que se sumaron al mecanismo están “subordinados a la bandera estadounidense”. La discusión sobre la jornada laboral y la seguridad se inscribe, así, en una contienda que va más allá de lo económico y toca la identidad y la soberanía de la región.
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