Pagaron millones por él y se fue de Vélez gratis con un sentido mensaje

El ciclo de Rodrigo “Loly” Piñeiro en Liniers llegó a su punto final de manera abrupta. El atacante uruguayo concretó su desvinculación definitiva de Vélez, plantel comandado por los mellizos Guillermo y Gustavo Barros Schelotto, interrumpiendo el contrato que lo ligaba a la institución de mutuo acuerdo.
La resolución sorprendió por su naturaleza económica, ya que lejos de estructurarse como una transferencia convencional, el futbolista rescindió su vínculo y se marchó con el pase en su poder, una realidad llamativa considerando que el Fortín había desembolsado cerca de USD 2.500.000 para adquirir su ficha a principios de 2024.
El destino inmediato del extremo oriental estará en el fútbol de Brasil, más precisamente en el América MG. La dirigencia del conjunto verdeoliverde identificó en las cualidades de velocidad y desequilibrio del atacante una variante ideal para potenciar la ofensiva de su plantilla.
Las gestiones entre el entorno del jugador y el club de Belo Horizonte avanzaron con extrema fluidez, permitiendo sellar rápidamente un acuerdo para su incorporación formal de cara a los próximos desafíos competitivos de la temporada.
Antes de partir rumbo a territorio brasileño, el delantero utilizó sus plataformas digitales para expresar su gratitud y reflexionar sobre su paso por la institución de la V azulada. A través de un emotivo texto, manifestó: “Me voy con la tranquilidad de haber dado siempre lo mejor de mi, siendo fiel a mis valores. Me enseñaron a respetar, a trabajar en silencio, a levantarme cada vez que me tocó caer y a nunca dejar de creer; Muchas gracias #Vélez por todo lo vivido”.
Esta experiencia en el plano internacional representará un eslabón más en la extensa trayectoria de Piñeiro, quien inició su recorrido profesional en Miramar Misiones antes de defender las camisetas de Peñarol, Rampla Juniors y Danubio en el ámbito uruguayo.
Su recorrido fuera de las fronteras de su país tampoco es incipiente, dado que registra un paso por el Nashville de la Major League Soccer (MLS) en los Estados Unidos, además de una recordada y fructífera etapa en el fútbol chileno. A sus 27 años, la salida le permite a Vélez liberar una plaza de extranjero y reducir el presupuesto salarial, concluyendo una inversión que no rindió los frutos futbolísticos proyectados.
LOS NÚMEROS DE RODRIGO “LOLY” PIÑEIRO EN VÉLEZ
El atacante charrúa había arribado a la institución de Liniers a comienzos de 2024, generando un marcado entusiasmo en la parcialidad velezana debido a los destacados antecedentes inmediatos que traía de su paso por la Unión Española de Chile. Pese al entusiasmo inicial, las complejidades propias del ritmo y la exigencia del fútbol argentino atentaron contra su continuidad, impidiéndole encontrar regularidad o transformarse en un titular habitual dentro de la consideración del cuerpo técnico.
Las estadísticas finales de su ciclo exponen la falta de protagonismo que tuvo a lo largo de su estadía en el club: Piñeiro sumó apenas 15 apariciones oficiales vistiendo la camiseta fortinera. Durante el tiempo que permaneció en la escuadra de Liniers, el delantero logró registrar una sola asistencia y acumuló un total de 593 minutos netos de juego dentro del terreno de juego, un balance sumamente relegado que terminó por acelerar el desenlace de su salida hacia nuevos horizontes profesionales.





