Pasó de ser una de las sorpresas de River a ser bajado a Reserva

El fútbol formativo exige constancia y capacidad de adaptación constante. Lucas Silva, una de las apariciones más prometedoras de la cantera de River, vive hoy esa etapa de maduración tras pasar de ser la revelación del primer equipo a sumar minutos nuevamente en la Reserva.
Su irrupción en Primera División se dio a pasos agigantados durante la gestión de Eduardo Coudet. Aun sin contrato profesional y con muy poco rodaje en la Tercera categoría, el mediocampista sorprendió por su desenfado y talento. En los ocho partidos que disputó con el manto sagrado dejó marcas valiosas, como su grito de gol ante Blooming en el Monumental y una notable asistencia frente a Red Bull Bragantino en Brasil.
Sin embargo, el escenario cambió con el arribo de Leonardo Ponzio al banco de suplentes. Aunque el “León” lo convocó de manera recurrente para integrar el banco de relevos, no llegó a darle minutos en cancha. Buscando que no pierda ritmo ni rodaje competitivo, la conducción técnica determinó su regreso a la Reserva, donde volvió a sumar rodaje en el duelo disputado en Córdoba frente a Instituto —instancia en la que Ponzio citó en su lugar a Santiago Espíndola—.
Esta decisión apunta a recuperar la mejor versión futbolística de Silva. Con apenas meses desde su debut oficial, el juvenil trabaja para reencontrarse con su mejor nivel y volver a ganarse una oportunidad en la máxima categoría de River.
LA HISTORIA DE LUCAS SILVA, FUTBOLISTA DE RIVER
Originario de La Dulce, una pequeña localidad de poco más de 2.000 habitantes en el partido de Necochea, Silva personifica la cultura del esfuerzo en el fútbol formativo. Su vínculo con River comenzó en 2016 cuando, tras aprobar una prueba futbolística a los once años, se incorporó a las categorías Infantiles de la institución.
Al no tener la edad mínima requerida para hospedarse en la pensión del club, el inicio demandó un enorme compromiso familiar: solo podía viajar desde su pueblo para disputar dos partidos al mes en Buenos Aires. A pesar de esa distancia inicial, su talento se impuso a lo largo de todo el proceso de Inferiores.
Consciente de su enorme potencial futbolístico y proyección internacional, la dirigencia del “Millonario” aseguró su continuidad en mayo al firmarle un contrato hasta diciembre de 2030, protegido por una cláusula de rescisión de 100 millones de euros.





