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Princesa Leonor encabeza la recepción oficial de los Premios Princesa de Asturias 2026 en el Hotel de la Reconquista

La princesa Leonor lideró la ceremonia de bienvenida a los galardonados en Oviedo

Una tarde de protocolo en el salón Covadonga

El viernes 23 de octubre el histórico salón Covadonga, dentro del Hotel de la Reconquista, se vistió de gala para recibir a los galardonados de los Premios Princesa de Asturias 2026. La sala, con sus techos artesonados y sus vitrales, quedó inundada de luces que resaltaron la solemnidad del momento. Desde temprano, medios locales y nacionales se agolparon para cubrir la movida que reunía a figuras de la cultura, la ciencia y el deporte.

Leonor abre la ceremonia con presencia real

Con la dignidad que caracteriza a la Casa Real, la princesa Leonor encabezó la recepción oficial. Vestida de manera sobria, saludó a los premiados y a los representantes institucionales, marcando el tono de la jornada. Su intervención subrayó la continuidad del vínculo entre la Corona y la comunidad asturiana, y recordó la importancia de los valores que la Fundación promueve.

Los galardonados, protagonistas de arte, historia, ciencia y deporte

La lista de premiados incluyó a destacados autores, investigadores, deportistas y defensores del patrimonio. Cada uno de ellos fue presentado ante la audiencia, recibiendo el reconocimiento que les corresponde por su aporte al desarrollo cultural y al conocimiento. La variedad de disciplinas mostró la amplitud del impacto que los Premios tienen en la sociedad española.

El Teatro Campoamor como telón de fondo

A pocos pasos del hotel, el majestuoso Teatro Campoamor esperaba la llegada de los invitados para la gala vespertina. La cercanía entre ambos edificios permitió que la recepción sirviera de preludio, creando una continuidad de ambiente festivo y protocolar que se prolongó hasta la noche. La arquitectura asturiana, con su mezcla de tradición y modernidad, fue el marco perfecto para la celebración.

Impacto en Oviedo y la comunidad local

La presencia de la realeza y de personalidades de renombre inyectó una dosis de orgullo a los oviedeses. La ciudad, ya conocida por su patrimonio histórico, volvió a posicionarse como epicentro de uno de los actos culturales más prestigiosos del país. Comercios, hoteles y restaurantes reportaron una oleada de actividad económica, mientras que la ciudadanía disfrutó de la sensación de estar en el centro de la cultura española.

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