Salud

Privar al cuerpo de 80 minutos de sueño durante seis semanas acelera el aumento de peso

Una hora y veinte minutos menos de sueño cada noche provocan aumento de peso y más tiempo sedentario.

Privar al cuerpo de 80 minutos de sueño durante seis semanas acelera el aumento de peso

Un estudio reciente realizado con 95 adultos que presentan un riesgo cardiometabólico elevado reveló que recortar apenas una hora y veinte minutos de sueño cada noche, durante seis semanas, se traduce en un incremento de peso medible. Los participantes, que habitualmente dormían más de siete horas, fueron sometidos a una fase de restricción de sueño y, posteriormente, volvieron a sus horarios habituales; en otro grupo el orden de las fases se invirtió para controlar efectos de orden.

Diseño del experimento y método de medición

Los investigadores equiparon a cada voluntario con una pulsera de actividad que registró tanto la calidad del sueño como el nivel de movimiento diurno. Al inicio y al final de cada fase de seis semanas se pesó a los sujetos, se midió la circunferencia de la cintura y se analizó la composición corporal. Además, se tomó muestra de sangre para evaluar los niveles de grelina y leptina, hormonas directamente relacionadas con el apetito.

Resultado: medio kilo en apenas seis semanas

Al concluir la fase de sueño reducido, la media de ganancia fue de una libra, equivalentes a unos 0,5 kg. Si bien la cifra parece modesta, los autores advierten que extrapolar ese ritmo a un año completo implicaría alrededor de cuatro kilogramos de aumento, un número que pasa de discreto a alarmante en personas con predisposición a la obesidad.

Un salto inesperado en el sedentarismo

Otro hallazgo inesperado fue el aumento del tiempo que los sujetos pasaron sentados o inmóviles durante el día. Aun descontando las horas extra que permanecieron despiertos, el nivel de sedentarismo subió en promedio 17 minutos diarios, lo que suma más de dos horas de inactividad a la semana. Este dato sugiere que la falta de sueño no solo afecta el balance calórico, sino también la propensión a moverse.

¿Por qué el sueño influye en el peso?

Los mecanismos exactos siguen sin quedar claros. Las mediciones hormonales mostraron ligeras variaciones en grelina y leptina, pero no se pudo establecer una relación causal directa. Estudios previos ya habían señalado que la falta de sueño puede elevar la resistencia a la insulina y alterar la señalización de la grelina, hormonas que regulan el hambre y la saciedad. La evidencia, sin embargo, sigue siendo inconclusa y se requieren más investigaciones, sobre todo en poblaciones sin antecedentes de riesgo cardiometabólico.

Contexto cordobés y repercusión en la vida cotidiana

Esta investigación se diferencia de otras porque la restricción de sueño fue moderada (5‑6 horas) y se mantuvo durante un periodo realista. En experimentos anteriores se pedía a los participantes dormir apenas cuatro horas, una condición poco frecuente fuera del laboratorio. En Córdoba, la mayoría de la gente suele dormir entre siete y ocho horas, pero el ritmo de vida, el teletrabajo y el uso excesivo de pantallas hacen que muchos recorten esas horas sin notarlo.

El mensaje para los cordobeses es claro: no subestimen el impacto de una noche de desvelo. Dormir bien no solo mejora la concentración y el estado de ánimo, sino que también protege contra el aumento de peso y la tendencia a pasar más tiempo sentado. Recuperar esos 80 minutos perdidos antes de acostarse puede marcar la diferencia a largo plazo.

Persona despertando cansada y con aumento de peso

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